La Justicia dispuso la quiebra de la histórica cooperativa láctea SanCor, en el marco de una profunda crisis financiera que la empresa arrastra desde hace años.
La decisión llega luego de un proceso concursal que no logró encauzar la situación económica de la firma, que acumulaba una deuda cercana a los 120 millones de dólares y enfrentaba múltiples reclamos de acreedores.
El deterioro de la compañía se explica por una combinación de problemas estructurales, caída en la producción, conflictos laborales y dificultades para acceder a financiamiento, lo que terminó por volver inviable su continuidad.
Además, la crisis impactó de lleno en los trabajadores, con varios meses de salarios impagos y una fuerte incertidumbre sobre el futuro laboral en las plantas que aún se encontraban operativas.
De esta manera, la quiebra marca un punto crítico en la historia de una de las empresas más emblemáticas del sector lácteo argentino, que supo liderar el mercado y hoy enfrenta su escenario más complejo.










