El Gobierno nacional avanza en la definición de una nueva privatización con el objetivo de reforzar su estrategia financiera y obtener divisas para afrontar vencimientos de deuda en los próximos meses.

El plan es impulsado por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien busca recaudar alrededor de 2.000 millones de dólares a lo largo del año mediante la venta de activos estatales, en un contexto marcado por fuertes compromisos en moneda extranjera.

En ese marco, una de las operaciones más avanzadas es la de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), donde el Ejecutivo trabaja en los detalles del contrato de concesión y en el llamado a licitación, que podría concretarse en el corto plazo. La intención es obtener unos 500 millones de dólares con esa transacción.

El proceso, sin embargo, viene registrando demoras respecto de los plazos originales, y su concreción demandará varias etapas, desde la presentación de ofertas hasta la evaluación técnica y la adjudicación final, lo que podría extenderse por algunos meses.

La estrategia forma parte de un esquema más amplio que combina financiamiento de organismos internacionales, emisión de deuda y privatizaciones, con el objetivo de reunir hasta 10.000 millones de dólares y cubrir compromisos que rondan los 9.000 millones hasta fines de 2026.