El Gobierno argentino salió a desmentir las declaraciones del expresidente boliviano Evo Morales, quien había afirmado que desde Argentina se enviaron aviones con alimentos hacia Bolivia en medio de la crisis política y económica que atraviesa ese país.

La respuesta oficial llegó luego de que Morales asegurara públicamente que el gobierno de Javier Milei había colaborado con envíos aéreos de ayuda alimentaria destinados a distintos sectores bolivianos. Desde la Casa Rosada negaron esa información y señalaron que “no existió ningún operativo de ese tipo”.

Fuentes oficiales aclararon además que no hubo vuelos organizados por el Estado argentino con asistencia humanitaria ni coordinación logística vinculada a las declaraciones del exmandatario boliviano. El episodio generó repercusiones diplomáticas y políticas tanto en Argentina como en Bolivia.

Morales había mencionado supuestos envíos de alimentos durante una entrevista en la que cuestionó la situación económica boliviana y analizó el vínculo regional entre distintos gobiernos sudamericanos. Sus dichos rápidamente generaron repercusiones en redes sociales y medios de ambos países.

En ese contexto, desde el Gobierno argentino buscaron bajar el tono de la polémica y remarcaron que la relación diplomática con Bolivia continúa por los canales institucionales habituales, aunque evitaron profundizar sobre los dichos del dirigente boliviano.

La situación se produce además en un escenario de tensiones políticas internas en Bolivia, donde Morales mantiene diferencias con el presidente Luis Arce y continúa teniendo fuerte influencia dentro del oficialismo boliviano.