El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, acusó a Rusia de utilizar en la guerra a ciudadanos de 47 países y aseguró que Moscú continúa buscando apoyo en el exterior para sostener sus operaciones militares. La denuncia fue realizada este miércoles durante una intervención ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, reunido en Nueva York para analizar la situación del conflicto.

Zelenski afirmó que ciudadanos de distintos países fueron incorporados a las fuerzas rusas para participar de los combates. Según explicó, entre los extranjeros involucrados hay personas provenientes de África, Asia y América Latina. También pidió a los gobiernos de esos países que protejan a sus ciudadanos y eviten que sean enviados a combatir en Ucrania.

Durante su exposición, el mandatario ucraniano también cuestionó la creciente cooperación militar entre Rusia y Corea del Norte. En ese contexto, informó que dos soldados norcoreanos que habían sido capturados por las fuerzas ucranianas fueron entregados recientemente a las autoridades de Corea del Sur. Zelenski sostuvo que el vínculo entre Moscú y Pyongyang continúa fortaleciéndose.

La presencia de combatientes extranjeros en las filas rusas ya había sido denunciada en otras reuniones internacionales. De acuerdo con las declaraciones recogidas por distintos organismos y medios, ciudadanos de países como Ghana, Nepal e India se encuentran entre los extranjeros vinculados al conflicto. En algunos casos, se investigaron mecanismos de captación mediante engaños u ofertas laborales que terminaron con personas incorporadas a las fuerzas rusas.

Zelenski también advirtió sobre la situación de la infraestructura energética de Ucrania de cara al próximo invierno. El presidente sostuvo que Kiev responderá a los ataques rusos contra instalaciones eléctricas y de calefacción con ofensivas contra objetivos energéticos ubicados en territorio ruso. Según planteó, estas operaciones buscan reducir los ingresos que Moscú utiliza para financiar la guerra.

La advertencia se produjo mientras Naciones Unidas señaló que el conflicto atraviesa una nueva etapa de tensión, con una intensificación de los ataques y mayores riesgos para la población civil. En su intervención, Zelenski insistió además en limitar el comercio que, según su posición, permite a Rusia obtener recursos para continuar las operaciones militares y pidió mantener la presión internacional sobre Moscú.