El Gobierno argentino debe afrontar este viernes un vencimiento de US$793 millones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), mientras una misión técnica del organismo permanece en Buenos Aires para realizar la tercera revisión del acuerdo vigente. Se trata del primer pago de capital que la Argentina realiza al Fondo desde 2023 y coincide con una auditoría sobre las cuentas públicas y la evolución de las reservas.
De acuerdo con los últimos datos disponibles, los depósitos en dólares del Tesoro en el Banco Central alcanzaron los US$2328 millones al lunes 21 de septiembre. Con ese nivel de fondos, el Ministerio de Economía cuenta con recursos suficientes para afrontar el compromiso de este viernes. Analistas de PPI señalaron que, si el pago se realiza utilizando esos depósitos, la operación no modificaría la métrica de reservas netas computables.
El vencimiento se produce mientras los técnicos del FMI llevan adelante la tercera revisión del programa acordado con la Argentina. La delegación está encabezada por Joyce Wong y llegó a Buenos Aires el 21 de septiembre. Durante las reuniones, los representantes del organismo analizan principalmente el cumplimiento de las metas fiscales y la acumulación de reservas internacionales correspondientes al segundo trimestre del año.
Si la revisión concluye favorablemente y posteriormente es aprobada por el Directorio Ejecutivo del Fondo, la Argentina podría recibir un desembolso de alrededor de US$860 millones. El dinero forma parte de los fondos previstos para 2026 y su liberación no es automática, ya que primero deben completarse las conversaciones técnicas y luego obtener la aprobación formal del organismo.
Después del pago de septiembre, el calendario contempla otros dos vencimientos con el FMI antes de terminar el año: unos US$865 millones en noviembre y aproximadamente US$340 millones en diciembre. Para 2027, los compromisos previstos con el organismo alcanzan los US$7700 millones, mientras que los desembolsos contemplados serían de unos US$1700 millones, lo que dejaría una cancelación neta cercana a los US$6000 millones.
El escenario financiero también genera atención de cara a los próximos años. Según la consultora 1816, entre el Tesoro y el Banco Central deberán afrontar en 2028 pagos por unos US$27.800 millones entre deuda con privados y compromisos con el FMI. En paralelo, LCG advirtió que las tasas internacionales elevadas dificultan una eventual refinanciación en los mercados y no descartó la posibilidad de una renegociación con el Fondo bajo determinadas condiciones económicas y políticas.











