El Gobierno de Chile anunció la construcción de nuevas bases militares en la Región de Magallanes, como parte de un plan destinado a fortalecer la presencia de las Fuerzas Armadas en el extremo sur del país. La presentación fue realizada por el ministro de Defensa, Fernando Barros, durante un acto en la Base Aérea de Chabunco, en Punta Arenas.
El programa contempla una modernización de las capacidades militares con un horizonte hasta 2043. Según explicó Barros, las nuevas instalaciones permitirán ampliar la presencia permanente de personal y medios en sectores de la zona austral que actualmente no cuentan con cobertura militar. Por el momento, no se informaron las ubicaciones, la cantidad de bases ni los montos destinados a su construcción.
En el área aérea, Chile inició formalmente el proceso para reemplazar los aviones F-5 de la Fuerza Aérea, que llevan alrededor de 50 años en servicio. Además, ya fue aprobada y financiada la renovación de los helicópteros Bell UH-1H y se anunció el inicio de un proyecto para renovar la capacidad de transporte aéreo estratégico que actualmente depende de los C-130 Hércules.
El plan también incluye modificaciones en las capacidades terrestres y navales. Defensa autorizó la modernización de los tanques Leopard 1 desplegados en Magallanes y ordenó estudios para renovar progresivamente otros sistemas. También se incorporarán tecnologías vinculadas con sistemas no tripulados, guerra electrónica, comunicaciones seguras y nuevas herramientas de observación y respuesta. En el ámbito marítimo, se buscará mejorar la infraestructura portuaria de Punta Arenas y aumentar los patrullajes en la zona austral.
La estrategia contempla además fortalecer la infraestructura vinculada con la presencia chilena en la Antártica. Entre las medidas anunciadas figuran mejoras en la pista Teniente Marsh, la Base Presidente Eduardo Frei Montalva y el muelle de Bahía Fildes. El objetivo es ampliar la capacidad operativa y extender aproximadamente dos meses la temporada de vuelos hacia la Antártica.
El anuncio se produce después de una serie de movimientos vinculados con la presencia militar chilena en la zona austral. Durante septiembre, la Fuerza Aérea desplegó aviones F-16 en Punta Arenas para realizar ejercicios durante unos 20 días, mientras que las autoridades también habían realizado actividades navales en el Estrecho de Magallanes. El Ministerio de Defensa chileno presentó las nuevas medidas como parte de una planificación estratégica de largo plazo para fortalecer sus capacidades en el extremo sur y su proyección hacia la Antártica.











