El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, desafió públicamente a su rival electoral, Flávio Bolsonaro, a respaldar la propuesta que busca reducir la jornada laboral y garantizar dos días de descanso por semana sin disminución salarial. El mandatario planteó que el senador del Partido Liberal (PL) deberá definir su posición cuando el proyecto sea sometido a votación en el Congreso, en medio de la campaña para la segunda vuelta presidencial del 25 de octubre.
Durante un encuentro con legisladores del Partido de los Trabajadores (PT), Lula cuestionó la postura de Bolsonaro y lo instó a acompañar la iniciativa. El presidente sostuvo que quiere conocer tanto el voto de su adversario como la posición que adoptará el Partido Liberal, una de las principales fuerzas de oposición. Además, afirmó que la discusión permitirá conocer qué sectores políticos están dispuestos a respaldar la reducción de la carga horaria.
La propuesta busca reemplazar el esquema laboral conocido como 6×1, que contempla seis días de trabajo por uno de descanso, por un sistema de cinco jornadas laborales y dos días libres. También establece una reducción de la carga horaria máxima de 44 a 40 horas semanales, sin afectar los salarios ni los beneficios de los trabajadores. El proyecto comenzó a debatirse esta semana en el Senado brasileño y necesita completar el procedimiento legislativo para convertirse en una reforma constitucional.
Por su parte, Flávio Bolsonaro cuestionó el momento elegido para impulsar la iniciativa y sostuvo que la discusión responde a intereses electorales del oficialismo. El candidato opositor planteó que los trabajadores deberían tener mayor libertad para organizar sus horarios de acuerdo con sus necesidades y defendió mecanismos de negociación entre empleados y empleadores. Sin embargo, todavía no confirmó que acompañará la propuesta impulsada por el Gobierno.
Lula rechazó esa alternativa y advirtió que una negociación individual podría colocar a los trabajadores en una situación de desventaja frente a sus empleadores. En ese sentido, insistió en que la reducción de la jornada debe garantizarse sin recortes salariales y pidió que la oposición se pronuncie de manera concreta. El mandatario también expresó su expectativa de que el presidente del Senado, Davi Alcolumbre, avance con el tratamiento del proyecto.
El debate laboral se convirtió en uno de los temas de la campaña presidencial brasileña, después de que Lula y Bolsonaro avanzaran a la segunda vuelta electoral. Mientras el oficialismo busca acelerar el tratamiento de la reforma, sectores opositores cuestionan los tiempos legislativos y plantean alternativas para modificar las condiciones de contratación. La discusión continuará en el Senado, donde las distintas fuerzas deberán definir sus posiciones sobre la reducción de la jornada laboral.











