El expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, podrían enfrentar nuevos cargos penales en Estados Unidos relacionados con la presunta tortura de ciudadanos estadounidenses que fueron detenidos en Venezuela durante los años de gobierno de Maduro. La acusación podría ser presentada este jueves, según personas familiarizadas con la investigación citadas por medios estadounidenses.
Los nuevos cargos estarían vinculados con la detención de más de una docena de ciudadanos estadounidenses en prisiones venezolanas. Los investigadores también analizan la posibilidad de imputar a otras personas por su presunta participación en los hechos. Por el momento, no se dieron a conocer oficialmente todos los detalles de las nuevas acusaciones ni la identidad de las posibles víctimas incluidas en el expediente.
Entre los casos mencionados aparecen los de Matthew Heath y Osman Khan, quienes fueron liberados en octubre de 2022 mediante un intercambio de prisioneros. Ambos denunciaron posteriormente haber sufrido distintos tipos de malos tratos durante su encarcelamiento, entre ellos simulacros de ahogamiento, descargas eléctricas, amenazas de agresión sexual y períodos de aislamiento.
También fueron señalados los llamados “CITGO 6”, un grupo de seis ejecutivos vinculados a la compañía petrolera que fueron detenidos en Venezuela en 2017 y permanecieron encarcelados durante casi cinco años. Algunos de ellos denunciaron haber sufrido torturas físicas y psicológicas durante su permanencia bajo custodia. Los detenidos estuvieron alojados en instalaciones de la Dirección General de Contrainteligencia Militar, organismo señalado en informes de Naciones Unidas por denuncias de detenciones arbitrarias, malos tratos y torturas.
Los posibles nuevos cargos se sumarían a las acusaciones que Maduro y Flores ya enfrentan en Nueva York. Ambos fueron capturados por fuerzas estadounidenses en Caracas en enero y trasladados a Estados Unidos, donde permanecen detenidos. Los dos se declararon no culpables de los delitos que se les atribuyen, que incluyen acusaciones vinculadas con narcotráfico y, en el caso de Maduro, narcoterrorismo.
El eventual anuncio de las nuevas imputaciones coincide con una audiencia prevista para este jueves, en la que la defensa de Cilia Flores solicitará que pueda cumplir la prisión preventiva bajo arresto domiciliario por razones de salud. La Fiscalía se opone al pedido y sostiene que existen riesgos que justifican que permanezca detenida. El juicio contra Maduro y Flores está previsto para comenzar en junio de 2027











