El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó sus previsiones para la economía argentina y ahora espera un crecimiento menor y una inflación más alta para 2026. En la actualización de sus Perspectivas Económicas Mundiales, el organismo redujo del 3,5% al 2,1% su pronóstico de expansión del Producto Bruto Interno (PBI), mientras que elevó del 30,4% al 32,5% la estimación de inflación promedio anual. Los nuevos datos reflejan un panorama económico más desafiante para el país.
La revisión implica una reducción de 1,4 puntos porcentuales en la proyección de crecimiento respecto del informe anterior, difundido en abril y mantenido en julio. De concretarse, la economía argentina crecería por debajo de lo previsto por el organismo y también del promedio mundial. El FMI presentó sus nuevas estimaciones en el marco de las reuniones que mantiene junto con el Banco Mundial en Tailandia.
Las perspectivas para 2027 también fueron modificadas. El organismo proyecta ahora un crecimiento del 3,5%, medio punto porcentual menos que el 4% que calculaba en sus informes anteriores. En cuanto a los precios, espera que la inflación promedio anual se ubique en el 21,2%, por encima del 15,7% estimado previamente. De esta manera, el Fondo prevé una desaceleración inflacionaria más lenta de la que anticipaba meses atrás.
El informe también contempla un deterioro en las previsiones laborales. Para este año, el FMI estima que la tasa de desempleo llegará al 7,6%, frente al 7,2% que había proyectado anteriormente. Para 2027, calcula una reducción al 7,1%, aunque esa cifra también supera la estimación previa del 6,9%. Las proyecciones muestran que la recuperación económica podría avanzar a un ritmo más moderado y con dificultades para mejorar rápidamente el mercado de trabajo.
En contraste, el organismo prevé una mejora en la balanza de cuenta corriente argentina, que registraría un superávit equivalente al 0,6% del PBI tanto en 2026 como en 2027. Este indicador refleja la relación entre los ingresos y egresos del país por el comercio de bienes y servicios, las rentas y las transferencias con el exterior. La mejora proyectada representa un cambio respecto del déficit registrado en 2025, aunque no alcanza para compensar el recorte en las expectativas de crecimiento.
A nivel global, el FMI mantuvo su pronóstico de expansión económica en el 3,1% para 2026 y lo elevó al 3,4% para 2027. El organismo advirtió sobre los efectos de las tensiones geopolíticas, el encarecimiento de la energía y los alimentos y las diferencias entre los países que se benefician de las inversiones tecnológicas y aquellos más expuestos a los shocks externos. Para la Argentina, las nuevas estimaciones plantean el desafío de sostener la recuperación, reducir la inflación y mejorar el empleo en un contexto internacional incierto.











