El secretario de Finanzas, Federico Furiase, aseguró que la economía argentina llegará más sólida a 2027 y descartó que durante el próximo año electoral se produzcan episodios de volatilidad o tensión cambiaria. El funcionario defendió el programa económico que conduce el ministro Luis Caputo y sostuvo que el Gobierno se preparó para enfrentar distintos escenarios, incluso los más adversos.

“ No va a haber volatilidad ni tensión el año que viene, porque se llega con la economía mucho más fuerte, más sólida”, afirmó Furiase durante una entrevista radial. Al mismo tiempo, aclaró que el equipo económico trabaja con medidas preventivas para responder ante posibles dificultades financieras, tanto por factores políticos internos como por las condiciones de los mercados internacionales.

Entre los argumentos para sostener esa posición, el funcionario destacó que el Banco Central compró alrededor de US$15.000 millones en lo que va de 2026 y que continuará acumulando reservas. También mencionó el superávit comercial y aseguró que el programa financiero para 2027 ya está cerrado. Según su análisis, esos factores permitirían reducir el impacto de eventuales turbulencias sobre el mercado cambiario.

Furiase también resaltó el comportamiento reciente de las principales variables financieras. En particular, señaló que el dólar, las tasas de interés y los activos mantienen una relativa estabilidad pese al contexto internacional. Además, explicó que la estrategia oficial contempla la creación de reservas de liquidez para contar con recursos ante posibles episodios de incertidumbre.

Las declaraciones se producen después de que el presidente Javier Milei afirmara que no espera una corrida cambiaria durante el año electoral, aunque aseguró que su administración está preparada para enfrentarla. El mandatario mencionó recursos e instrumentos financieros por US$125.000 millones como parte de la capacidad de respuesta del Gobierno. Caputo, por su parte, también había descartado previamente una fuerte volatilidad del dólar en 2027.

En paralelo, el ministro de Economía mantuvo reuniones en Tailandia con autoridades del Banco Mundial para avanzar en nuevos proyectos de financiamiento y analizar una posible ampliación de los fondos disponibles para la Argentina. Según informó, el Gobierno también trabaja para impulsar inversiones privadas por unos US$10.000 millones. Mientras el oficialismo busca reforzar su respaldo financiero, la evolución de las reservas, la inflación y las condiciones externas será clave para determinar si se cumplen las proyecciones económicas para el próximo año.