El entrenador de Estudiantes de La Plata, Alexander “Cacique” Medina, cuestionó la decisión de la Conmebol de no habilitar a Marcos Rojo para disputar la semifinal de la Copa Libertadores ante Flamengo. Después del partido de ida, que terminó en empate, el técnico expresó su malestar y dejó entrever que el club platense podría haber recibido un trato diferente al de otras instituciones.

“Ni que hablar del tema de las inhabilitaciones. No tengo pruebas, pero tampoco dudas, pero hay indicios de que si fuera otro club en esta situación se hubiese actuado diferente”, sostuvo Medina durante la conferencia de prensa. Sus declaraciones se produjeron luego de que el organismo sudamericano rechazara la inscripción del defensor, que había llegado desde Racing para reforzar al equipo en la etapa decisiva del certamen.

La Conmebol fundamentó su decisión en que la incorporación de Rojo no cumplía con los requisitos establecidos por el reglamento de la FIFA para inscribir futbolistas fuera del período de transferencias. Estudiantes había realizado el trámite para registrar al jugador y cuestionó el criterio aplicado, al considerar que existían antecedentes en los que se había procedido de otra manera.

Ante la negativa, la institución anunció que recurrirá al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) y solicitará una medida cautelar para intentar habilitar al defensor de cara al partido de vuelta, previsto para el jueves próximo en el estadio Maracaná de Río de Janeiro. La intención del club es revertir la resolución y contar con Rojo en un encuentro determinante para sus aspiraciones de llegar a la final.

Medina también apuntó contra la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) por el calendario que debió afrontar Estudiantes antes de la semifinal. El entrenador sostuvo que la acumulación de compromisos decisivos provocó desgaste en el plantel y cuestionó la falta de medidas para facilitar la preparación de los equipos argentinos que compiten internacionalmente.

“Nos boicoteamos entre nosotros en vez de ayudarnos”, afirmó el técnico, quien propuso que los clubes que alcancen las semifinales de la Copa Libertadores o la Copa Sudamericana puedan suspender algún partido del campeonato local. Según planteó, establecer un mecanismo de ese tipo permitiría organizar mejor los calendarios y reducir el desgaste de los jugadores en instancias decisivas.

El entrenador remarcó que Estudiantes es el único equipo argentino que continúa en competencia frente a tres representantes brasileños y pidió mayor respaldo para afrontar ese desafío. Mientras la dirigencia avanza con el reclamo por la habilitación de Rojo, el equipo platense deberá prepararse para la revancha ante Flamengo, en la que buscará conseguir un resultado que le permita avanzar a la final de la Copa Libertadores.