La industria metalúrgica registró una caída interanual del 3,3% en septiembre, pese a mostrar una mejora del 2,5% respecto de agosto. Según el último informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la actividad acumuló una contracción del 5,3% durante los primeros nueve meses de 2026 y continúa sin consolidar una recuperación sostenida.

Uno de los indicadores que refleja la situación del sector es la utilización de la capacidad instalada, que se ubicó en el 40,2% durante septiembre. El registro representó una caída de 4,3 puntos porcentuales frente al mismo mes del año pasado y evidenció las dificultades de las empresas para sostener sus niveles de producción en un contexto de demanda debilitada.

Entre los rubros más afectados se encontró la fundición, con una caída interanual del 8,8%, seguida por carrocerías y remolques, que retrocedió 7,6%, y bienes de capital, con una baja del 4,4%. También registraron resultados negativos el equipamiento médico, con una contracción del 3,3%; la maquinaria agrícola, con el 2,5%; los equipos y aparatos eléctricos, con el 2,3%; las autopartes, con el 1,9%; y otros productos de metal, con el 1,3%.

La retracción también alcanzó a las principales actividades que demandan productos metalúrgicos. El consumo final cayó 6,2% interanual, mientras que alimentos y bebidas registró una baja del 5,2%. Por su parte, la construcción retrocedió 4,5%, la industria automotriz disminuyó 3,9% y la agroindustria descendió 3,1%. Los proveedores de petróleo y gas también tuvieron una contracción del 3,3%.

En el plano regional, las principales provincias metalúrgicas registraron caídas durante septiembre. Entre Ríos encabezó los retrocesos, con un 5,5%, seguida por Córdoba, con el 4,6%; Buenos Aires, con el 3,7%; Santa Fe, con el 2,3%; y Mendoza, con el 1,1%. El empleo del sector también mostró dificultades y cayó 1,9% en comparación con septiembre de 2025, aunque se mantuvo estable respecto del mes anterior.

Las perspectivas para el próximo trimestre continúan marcadas por la cautela. De acuerdo con el relevamiento de ADIMRA, el 45,2% de las empresas consultadas no espera cambios en sus niveles de producción. Si bien las inversiones previstas en sectores como energía y minería podrían generar nuevas oportunidades, el desafío será trasladar ese movimiento a la industria nacional, impulsar la actividad de los fabricantes locales y sostener los puestos de trabajo.