Las lluvias que afectan a distintas regiones productoras del país comenzaron a repercutir en los precios de las verduras que se comercializan en Salta. En el Mercado San Miguel, vendedores advirtieron que las dificultades para cosechar y trasladar la mercadería redujeron la disponibilidad de algunos productos y provocaron aumentos de hasta el 50%.

Entre los incrementos más importantes se encuentran los de la chaucha y la arveja, cuyos precios pasaron de $4.000 a $6.000. El zapallito también registró una suba y se vende a $2.500 el kilo, mientras que el pimiento rojo alcanza los $7.000 y el verde se mantiene en $3.000.

La papa tampoco quedó al margen de los aumentos. Según comerciantes del mercado, el kilo llegó a $2.500 debido a las dificultades que enfrentan los productores para levantar la cosecha en las zonas donde las precipitaciones persisten. La menor disponibilidad de mercadería repercute directamente en los precios que deben pagar los consumidores.

Los vendedores explicaron que el valor de las verduras depende, en gran medida, de la cantidad de productos que ingresa al mercado. Cuando la oferta disminuye, los precios tienden a subir; en cambio, cuando hay mayor disponibilidad, la competencia entre comerciantes puede impulsar una baja.

Además de las dificultades para cosechar, las condiciones climáticas también modifican el comportamiento de los consumidores. Los días frescos y nublados reducen la demanda de frutas como la sandía y el melón, mientras que aumentan las compras de alimentos utilizados para preparar guisos y estofados. Esta variación en los hábitos de consumo también influye en el movimiento comercial.

En el rubro de las frutas, los comerciantes señalaron que algunos valores se mantienen relativamente estables y que las frutillas se consiguen entre $3.000 y $4.000 el kilo. Sin embargo, la evolución de los precios de las verduras dependerá de cómo continúen las lluvias y de la posibilidad de que los productores recuperen el ritmo de las cosechas y el abastecimiento habitual.