La Cámara Federal de Casación Penal resolvió unificar las causas Hotesur y Los Sauces en un solo juicio oral contra Cristina Kirchner, su hijo Máximo y otros acusados. La decisión revocó la separación de los expedientes que había dispuesto el Tribunal Oral Federal 5 y estableció que el debate comenzará el viernes 23 de octubre a las 10, en los tribunales de Comodoro Py.

En total, 19 personas estarán en el banquillo de los acusados. La investigación busca determinar si se utilizaron sociedades hoteleras e inmobiliarias vinculadas a la familia Kirchner para canalizar fondos presuntamente ilícitos mediante contratos de alquiler y pagos de empresarios relacionados con negocios y obras públicas.

La unificación representa un cambio importante para la fiscalía, que sostenía que los dos expedientes debían analizarse de manera conjunta porque investigan maniobras conectadas. Según la acusación, separar los procesos podía fragmentar las pruebas, dificultar la reconstrucción del presunto circuito financiero y generar fallos contradictorios. Con un único debate, los fiscales podrán presentar los elementos de ambas investigaciones dentro de un mismo proceso.

En la causa Los Sauces, Cristina Kirchner está acusada como presunta jefa de una asociación ilícita y por lavado de activos, mientras que a Máximo Kirchner se le atribuye el rol de organizador de esa asociación, además del delito de lavado. En el expediente Hotesur, ambos están acusados principalmente por lavado de activos. La imputación por asociación ilícita no se repite en ese tramo para evitar un doble juzgamiento por el mismo hecho.

Entre los demás acusados se encuentran el empresario Lázaro Báez y su hijo Martín, además de Cristóbal López y Fabián De Sousa. La investigación sobre Los Sauces se centra en los ingresos provenientes del alquiler de propiedades a empresas vinculadas a esos empresarios. En Hotesur, uno de los ejes es la relación comercial con Valle Mitre, firma vinculada a Báez que habría realizado pagos por habitaciones y servicios hoteleros que, según la acusación, no se correspondían con un uso real.

La defensa de Cristina y Máximo Kirchner había solicitado que los expedientes se tramitaran por separado. Además, ambos presentaron pedidos para no tener que asistir presencialmente a las audiencias, una cuestión que todavía debe resolverse. La unificación no implica una condena: el juicio deberá determinar si las acusaciones pueden probarse y cuál es la responsabilidad de cada uno de los imputados.