Eduardo Domínguez, entrenador de Atlético Mineiro, se refirió a la final de la Copa Sudamericana que disputará frente a Boca Juniors el próximo 21 de noviembre en Barranquilla, Colombia. Tras conseguir la clasificación con el conjunto brasileño, el técnico argentino reconoció la jerarquía de su próximo rival y destacó su peso dentro del fútbol sudamericano.
“Estamos muy contentos de jugar una final y llegar bien. Llegamos bien de cabeza, sobre todo. Sabemos el poderío que tiene Boca en mi país y también dentro del continente”, expresó Domínguez luego de que Atlético Mineiro asegurara su lugar en la definición del torneo.
Pese a la expectativa que genera el enfrentamiento, el entrenador aclaró que todavía no es momento de concentrarse exclusivamente en el Xeneize. El equipo brasileño deberá afrontar otros compromisos importantes antes de la final, por lo que el cuerpo técnico buscará mantener la atención en cada partido.
“Tenemos tiempo para comenzar a trabajar. Tenemos muchos partidos por delante como para estar pensando ahora en la final. En la final tenemos que jugar el 21 de noviembre, no antes”, sostuvo el DT, quien remarcó la importancia de evitar distracciones durante las próximas semanas.
Entre los objetivos inmediatos de Atlético Mineiro aparecen el encuentro frente a Flamengo por el campeonato brasileño y las semifinales de la Copa de Brasil. Domínguez insistió en que el equipo debe avanzar paso a paso y priorizar los compromisos que tiene por delante antes de preparar la definición continental.
La final tendrá un condimento especial para el entrenador argentino, que volverá a disputar una definición internacional después de haber dirigido a Huracán en la Copa Sudamericana 2015. En aquella oportunidad, su equipo cayó por penales ante Independiente Santa Fe de Colombia. Ahora, al frente de Atlético Mineiro, tendrá una nueva oportunidad de conquistar un título continental, esta vez frente a Boca, que llegó a la final tras eliminar a Vasco da Gama en el Maracaná.











