El proyecto de la denominada Ley de Fortalecimiento, Sostenibilidad y Eficiencia Permanente del Sistema de Discapacidad ingresó formalmente al Senado, luego de recibir la aprobación de la Cámara de Diputados. Ahora, el oficialismo deberá definir los tiempos del debate y las comisiones que analizarán la iniciativa, en medio de las negociaciones para avanzar con su tratamiento antes del cierre del período ordinario de sesiones, previsto para el 30 de noviembre.
El envío fue formalizado por el presidente de Diputados, Martín Menem. El próximo paso será determinar el giro del proyecto a las comisiones correspondientes, entre las que podrían intervenir Presupuesto y Hacienda y Población y Desarrollo Humano. La decisión deberá ser tomada por las autoridades de la Cámara alta, encabezada por la vicepresidenta Victoria Villarruel.
La iniciativa fue aprobada en Diputados durante la madrugada del jueves con 237 votos afirmativos, nueve negativos y cuatro abstenciones. El resultado fue producto de negociaciones entre La Libertad Avanza, bloques aliados y sectores de la oposición, que acordaron modificaciones para garantizar la continuidad de las prestaciones y establecer mecanismos de financiamiento para el sistema de discapacidad.
Entre los principales puntos, el proyecto establece la compatibilidad de las pensiones no contributivas por discapacidad con el empleo formal y otros programas sociales. También garantiza la continuidad de Incluir Salud, contempla la participación del Consejo Federal de Discapacidad en el diseño de políticas públicas y fija un mecanismo de notificación y revisión antes de suspender beneficios, con un plazo de 60 días para presentar descargos.
Uno de los aspectos centrales de la negociación fue el financiamiento. El texto establece que los gastos deberán cubrirse con partidas específicas del Ministerio de Salud y que los recursos destinados al sistema no podrán ser inferiores, en términos reales, a los del ejercicio anterior. Este punto permitió sumar apoyos durante el debate en la Cámara baja, donde existían diferencias por el impacto presupuestario de la iniciativa.
En el Senado, el peronismo anticipó que buscará acelerar el tratamiento en comisión, mientras que el oficialismo pretende avanzar con el debate antes de que finalice noviembre. Sin embargo, todavía no hay un cronograma confirmado y las primeras definiciones podrían conocerse durante la próxima semana.
La discusión continuará en un contexto de tensión por las políticas destinadas a las personas con discapacidad y el financiamiento de las prestaciones. La aprobación definitiva dependerá ahora del tratamiento en la Cámara alta, donde los bloques deberán definir si respaldan el texto tal como llegó de Diputados o impulsan modificaciones.











