Flávio Bolsonaro difundió este miércoles su primer comunicado desde Estados Unidos, adonde llegó junto a su familia tras abandonar Brasil y atravesar la Argentina. El senador brasileño agradeció al presidente Javier Milei y a Donald Trump por el apoyo recibido, denunció una presunta persecución política en su país y anunció que encabezará la oposición al Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva desde territorio estadounidense.
En el documento, el dirigente afirmó que no abandonó su país por voluntad propia, sino que tomó la decisión para protegerse de lo que considera un avance autoritario de las instituciones brasileñas. También sostuvo que las elecciones presidenciales fueron fraudulentas, aunque no presentó pruebas que respalden sus acusaciones en el comunicado.
Bolsonaro agradeció especialmente a Milei por su “valentía, sentido de justicia y legalidad”, y a Trump por recibirlo en Estados Unidos. Además, elogió al mandatario estadounidense por su defensa de la libertad de expresión y aseguró que encontró en ese país condiciones de seguridad que, según su postura, ya no tiene en Brasil.
El senador también cuestionó al Supremo Tribunal Federal y acusó a sectores de la Justicia de impulsar una persecución contra su familia y otros dirigentes opositores. En ese sentido, afirmó que las restricciones judiciales y las investigaciones en su contra forman parte de una estrategia para silenciar a quienes cuestionan al Gobierno brasileño.
En uno de los pasajes más contundentes del mensaje, Bolsonaro se presentó como el “verdadero presidente electo de Brasil” y aseguró que continuará defendiendo a sus votantes desde el exterior. También adelantó que en los próximos días comunicará una estrategia para movilizar a la oposición por medios que calificó como pacíficos y legítimos.
La salida del dirigente generó repercusiones políticas en Brasil y Argentina, especialmente por el recorrido que realizó a través de Misiones antes de abordar un avión privado hacia Estados Unidos. En la Argentina, la Justicia investiga las circunstancias de su ingreso y posterior partida, mientras que sectores de la oposición reclaman explicaciones al Gobierno nacional sobre el procedimiento.
El caso suma tensión a la relación entre las administraciones de Milei y Lula, en un contexto de diferencias ideológicas y cuestionamientos por la posible participación de autoridades argentinas en el traslado. Por ahora, las afirmaciones de Bolsonaro sobre un supuesto fraude electoral y una persecución política corresponden a su versión de los hechos y no constituyen conclusiones judiciales.











