La Argentina votó en contra de una resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas que reclama el levantamiento del embargo económico, comercial y financiero que Estados Unidos mantiene sobre Cuba. La decisión del Gobierno de Javier Milei marcó un nuevo acercamiento diplomático con la administración de Donald Trump y se diferenció de la postura que el país sostuvo durante décadas en este debate internacional.

La votación se realizó este miércoles y terminó con 130 países a favor de la resolución, 17 en contra y 25 abstenciones. Se trata de la trigésima cuarta vez que la Asamblea General se pronuncia sobre el tema, aunque el respaldo a la iniciativa fue menor que en años anteriores.

El canciller argentino, Pablo Quirno, defendió la decisión y sostuvo que la libertad debe estar acompañada por instituciones democráticas y respeto por la propiedad privada y los derechos individuales. Además, cuestionó al Gobierno cubano por la persecución política, las restricciones a las libertades y las denuncias de violaciones a los derechos fundamentales.

Quirno también destacó el aumento de los votos en contra de la resolución y consideró que refleja un cambio en el escenario internacional. Según planteó, la Argentina busca sostener una política exterior centrada en la defensa de la democracia y las libertades individuales.

Además del país, otras 16 naciones votaron en contra de la iniciativa, entre ellas Estados Unidos, Israel y varios países latinoamericanos. Alemania, Italia y Letonia, en tanto, se abstuvieron, en un cambio respecto de su posición habitual en las votaciones sobre el embargo.

El resultado volvió a poner de manifiesto las diferencias internacionales sobre las sanciones contra Cuba. Aunque la Asamblea General aprobó la resolución, sus decisiones no tienen carácter vinculante para Estados Unidos, por lo que el levantamiento del embargo depende de las autoridades estadounidenses y de su marco legal interno.