Brasil inició este lunes una nueva etapa de la campaña electoral luego de que Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva quedaran como los dos candidatos que competirán por la Presidencia en el balotaje del 25 de octubre. El senador del Partido Liberal terminó primero en la primera vuelta, con el 47,03% de los votos válidos, mientras que el actual mandatario obtuvo el 45,16%.
La diferencia entre ambos fue de 2,23 millones de votos, con más de 56,1 millones de sufragios para Flávio Bolsonaro y cerca de 53,9 millones para Lula. Ninguno alcanzó la mayoría necesaria para ganar en primera vuelta, por lo que ambos deberán disputar nuevamente el voto de los brasileños dentro de tres semanas.
Uno de los principales desafíos para Bolsonaro será sumar el respaldo de los candidatos que quedaron fuera de la segunda vuelta. Los postulantes de derecha Ronaldo Caiado y Romeu Zema, además de Renan Santos, reunieron en conjunto más del 5% de los votos, mientras que también se espera que distintos dirigentes y sectores conservadores definan su posición para el balotaje.
Lula, por su parte, buscará ampliar su respaldo entre los sectores que no participaron de la primera vuelta. La abstención alcanzó el 21,08%, equivalente a más de 33 millones de electores, un grupo que puede adquirir relevancia en la segunda vuelta. El oficialismo también deberá intentar atraer a votantes que apoyaron a candidatos que quedaron fuera de la contienda.
El escenario también quedó marcado por la composición del Congreso y de los gobiernos estaduales. El Partido Liberal obtuvo una cantidad importante de bancas en el Senado y distintos candidatos de derecha fueron elegidos como gobernadores en la primera vuelta, mientras que el Partido de los Trabajadores consiguió nueve de las bancas renovadas en la Cámara alta.
Con la primera vuelta ya definida, Flávio Bolsonaro y Lula comenzarán ahora una nueva campaña de cara al domingo 25 de octubre, cuando Brasil volverá a las urnas para definir al próximo presidente. La segunda etapa estará centrada en la búsqueda de nuevos apoyos y en la movilización de los electores que no participaron en los comicios del 4 de octubre.











