El Banco Central avanza con la implementación de un sistema de finanzas abiertas que permitirá a los usuarios compartir sus datos entre bancos, billeteras virtuales y otros organismos, siempre con su consentimiento. El objetivo es ampliar la información disponible sobre cada persona y, a partir de esos datos, mejorar y personalizar las ofertas de crédito.
La iniciativa forma parte de la estrategia que prepara el organismo para impulsar el financiamiento durante 2027. El primer proyecto se encuentra actualmente en etapa de pruebas y el objetivo es que pueda comenzar a funcionar de manera más amplia el año próximo. Para avanzar, se están estandarizando los mecanismos de autenticación de identidad y consentimiento que deberán utilizar las distintas entidades.
El primer caso de uso estará relacionado con la información de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). A pedido del usuario, esos datos tributarios podrán ser compartidos con entidades del sistema financiero, lo que permitiría ampliar el conocimiento sobre su situación y facilitar la evaluación de su perfil crediticio. Más adelante, la intención es incorporar otros servicios y organismos al esquema.
El modelo de finanzas abiertas parte de la idea de que los usuarios son propietarios de sus datos financieros y pueden autorizar su utilización por parte de las entidades que elijan. De esta manera, bancos y billeteras podrían acceder a información adicional para elaborar perfiles más completos y ofrecer productos financieros ajustados a las características de cada cliente.
El proyecto comenzó a tomar forma luego de que el Banco Central anunciara en 2025 su intención de avanzar con este esquema. Sin embargo, su implementación requiere coordinar a distintos actores del sistema financiero, ya que cada entidad posee información obtenida a partir de sus propios registros e inversiones. El regulador trabaja para establecer procedimientos comunes que permitan compartir los datos de manera autorizada y bajo mecanismos de protección.
La iniciativa se suma a otras herramientas que el Banco Central analiza para ampliar el acceso al financiamiento y reducir las dificultades que enfrentan los usuarios para obtener préstamos. Entre ellas aparecen mecanismos vinculados con garantías y avales y otras alternativas destinadas a mejorar la evaluación del riesgo. El objetivo oficial es ampliar el universo de personas y empresas que puedan acceder al crédito y favorecer una mayor oferta de financiamiento durante 2027.











