El Banco Central de la República Argentina (BCRA) reconoció que la actividad económica cayó durante el tercer trimestre de 2026, aunque proyectó una recuperación para los últimos tres meses del año. La evaluación forma parte del Informe de Política Monetaria publicado este jueves, en el que la entidad atribuyó el retroceso a factores transitorios que espera que se disipen durante el cierre del año.
Entre las causas de la desaceleración, el organismo mencionó un escenario internacional menos favorable, la normalización de la actividad agropecuaria después de las cosechas récord y las dificultades que afectaron a la industria, la construcción y el comercio. También señaló las interrupciones en el suministro de gas a algunas industrias y las lluvias y nevadas registradas en distintas regiones del país.
El informe destacó que los sectores orientados a la exportación mantuvieron un desempeño positivo, especialmente la minería, el agro y la pesca. En cambio, algunas ramas industriales vinculadas con el mercado interno continuaron registrando caídas, entre ellas las productoras de textiles, calzado, electrodomésticos y equipos informáticos.
En contraste, las actividades con mayor capacidad exportadora mostraron mejores resultados. La molienda de oleaginosas, los refinados de petróleo y los productos farmacéuticos registraron una expansión interanual del 3,2% y alcanzaron niveles récord, según el documento del Banco Central.
Para el cuarto trimestre, la entidad que conduce Santiago Bausili prevé una recuperación significativa del Producto Bruto Interno (PBI), una vez que se normalice la actividad agropecuaria y desaparezcan los efectos puntuales que afectaron la producción durante los meses anteriores. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) también anticipa un crecimiento trimestral del 1,8% en términos desestacionalizados.
Sin embargo, el BCRA advirtió que persisten riesgos que podrían afectar la evolución de la economía, como los conflictos geopolíticos, el endurecimiento de las condiciones financieras internacionales y un menor crecimiento de la demanda externa. Estos factores podrían repercutir sobre las inversiones y el desempeño de los sectores vinculados al comercio internacional.
La entidad sostuvo que el crecimiento podría consolidarse en el mediano plazo mediante la expansión del agro, la minería, la producción de hidrocarburos y las industrias exportadoras. También señaló que la inversión, el empleo y el acceso al crédito serán factores importantes para que esa mejora se extienda al resto de las actividades económicas.











