El Gobierno nacional envió este martes al Senado el pliego del juez federal Daniel Rafecas para designar como vocal de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal. Si consigue el acuerdo de la Cámara alta, el magistrado dejará su cargo al frente del Juzgado Federal N.º 3 de Comodoro Py y se generará una nueva vacante en los tribunales federales.

La postulación apunta a cubrir la Vocalía N.º 7 del tribunal de Casación. El documento lleva las firmas del presidente Javier Milei y de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y ahora deberá atravesar el procedimiento de evaluación y aprobación correspondiente en el Senado.

Rafecas había concursado para ese cargo en 2018 y obtuvo el primer lugar en el orden de mérito. Sin embargo, su designación no había avanzado durante las gestiones de Mauricio Macri y Alberto Fernández. El magistrado también había sido propuesto por Fernández para ocupar la Procuración General de la Nación, pero aquella postulación tampoco consiguió el respaldo legislativo necesario.

Su eventual salida tendría consecuencias en la organización de Comodoro Py. Actualmente, Rafecas está a cargo del Juzgado Federal N.º 3 y también cumple funciones de subrogancia en otras dependencias. Si se concreta su traslado, cinco de los doce juzgados federales de primera instancia quedarían sin un titular designado.

Entre las investigaciones que están bajo su órbita se encuentran la causa por el atentado a la AMIA, el expediente por presunto enriquecimiento ilícito de Francisco Adorni y la denuncia por violencia de género presentada por Fabiola Yañez contra el expresidente Alberto Fernández. Además, subroga transitoriamente el juzgado donde se tramita la causa vinculada a la criptomoneda $LIBRA.

El movimiento se produce en medio de los planes del Gobierno para avanzar con una reorganización del fuero federal de Comodoro Py. Entre las propuestas en análisis figura una reforma para reducir de doce a ocho la cantidad de juzgados de primera instancia, aunque esa modificación requeriría la aprobación del Congreso.

Por ahora, el nombramiento de Rafecas no está confirmado: deberá obtener el acuerdo del Senado, que tendrá que analizar sus antecedentes y realizar el procedimiento previsto para la designación de magistrados. La decisión también podría abrirle al Poder Ejecutivo la posibilidad de impulsar un nuevo candidato para ocupar el juzgado que dejaría vacante.