El Gobierno nacional mantiene su decisión de impulsar candidatos propios de La Libertad Avanza en distintas provincias de cara a las elecciones de 2027, una estrategia que dificulta las negociaciones con los gobernadores aliados para avanzar con la reforma electoral. La iniciativa busca suspender o eliminar las PASO, pero todavía necesita reunir los apoyos necesarios en el Congreso.
La Casa Rosada intenta mantener separados dos objetivos: conseguir respaldo legislativo para sus proyectos y fortalecer la estructura territorial del oficialismo. Sin embargo, algunos mandatarios provinciales buscan certezas sobre el armado electoral antes de comprometer el apoyo de sus legisladores a las iniciativas nacionales.
La discusión también expone diferencias dentro de La Libertad Avanza sobre cómo avanzar con los acuerdos. Mientras un sector promueve cerrar entendimientos con los gobernadores para asegurar los votos, otros referentes priorizan sostener candidaturas propias y competir por el poder en los distritos, incluso frente a dirigentes con los que el Gobierno mantiene diálogo institucional.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, encabeza las conversaciones con los mandatarios provinciales y busca sumar apoyos para la reforma electoral. Entre las alternativas que analiza el oficialismo está avanzar con la suspensión de las PASO y otros cambios en el sistema de votación, aunque la falta de acuerdos mantiene demorado el tratamiento legislativo.
El Senado es uno de los principales desafíos para el Gobierno. La iniciativa necesita una mayoría de 37 votos para avanzar, por lo que los apoyos de gobernadores y bloques dialoguistas resultan determinantes. Mientras tanto, el oficialismo debe resolver las diferencias internas y definir qué concesiones está dispuesto a hacer para conseguir respaldo.
La disputa combina así la negociación parlamentaria con la construcción política para 2027. El Gobierno busca evitar que los desacuerdos por las candidaturas provinciales bloqueen sus proyectos nacionales, pero sostiene que La Libertad Avanza debe conservar la posibilidad de competir en los distintos distritos.
El futuro de la reforma dependerá de la capacidad del oficialismo para cerrar acuerdos con los gobernadores y reunir los votos necesarios. Hasta entonces, la suspensión de las PASO seguirá condicionada por una negociación en la que se cruzan los objetivos legislativos inmediatos y la estrategia electoral del Gobierno para el próximo año.











