El Gobierno nacional y la Unión Industrial Argentina (UIA) mantendrán este martes una reunión para analizar la situación de la actividad industrial y avanzar en una agenda destinada a mejorar las condiciones de las empresas. El encuentro será a las 10 y estará encabezado por el secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, junto con los principales directivos de la entidad fabril.
La reunión se realizará en un contexto de preocupación entre los industriales por la caída de las ventas, el nivel de empleo y los costos que afectan la competitividad de las empresas, especialmente de las pequeñas y medianas. Frente a este escenario, la UIA planteará al Gobierno una serie de medidas vinculadas con el acceso al crédito, la construcción y la necesidad de revertir lo que considera situaciones de competencia desleal.
Los reclamos ya habían sido analizados por la Junta Directiva de la UIA el 15 de septiembre. A partir de ese encuentro, la entidad presentó ante la Subsecretaría PyME un documento con propuestas destinadas a aliviar la situación de las empresas. Entre las medidas solicitadas se encuentra la suspensión de embargos fiscales durante 180 días, la posibilidad de migrar entre planes de pago y una reducción de la tasa de financiación de ARCA para las pymes.
La organización también pidió diferir durante 180 días los vencimientos de IVA para actividades estacionales, eliminar las cargas sociales y postergar las contribuciones patronales para las economías regionales. Además, reclamó mayor rapidez en la devolución de saldos a favor correspondientes a impuestos nacionales, con el objetivo de mejorar la situación financiera de las compañías.
Otro de los puntos que preocupa al sector es el aumento de las tarifas de energía. Según la UIA, los grandes usuarios de las distribuidoras, identificados como GUDI, recibieron facturas con incrementos de entre 90% y 100% en el costo básico. La entidad señaló que estas subas llevaron a duplicar el valor respecto del mes anterior y casi triplicarlo en comparación con dos meses atrás, por lo que propuso establecer un esquema de cuotas y prorratear los vencimientos.
La UIA también planteó reducir la carga tributaria sobre el crédito y eliminar los impuestos aplicados a las operaciones de refinanciación de pasivos. Según sus cálculos, la presión tributaria sobre la intermediación financiera, que incluye IVA, Ingresos Brutos, Sellos y tasas municipales, agrega en promedio más de 18% al costo financiero del crédito productivo. En este marco, el presidente de la entidad, Martín Rappallini, sostuvo recientemente que es necesario recuperar la actividad y trabajar sobre la competitividad para consolidar la estabilización.











