El oficialismo propuso acortar la lista de empresas públicas a privatizar

LEY ÓMNIBUS 

El Gobierno de Milei acercó un borrador con cambios en el capítulo de privatizaciones, uno de los puntos que más tensión provocaba con los diputados denominados ‘dialoguista’.

Mientras se desarrolla una nueva jornada del debate en Diputados por la Ley Ómnibus, el Gobierno nacional acercó un borrador con cambios en el capítulo de privatizaciones.

Se trata de uno de los puntos que más tensión provocaba con los legisladores dialoguistas. De esta manera, la lista de empresas susceptibles a privatizarse bajó de 36 a 28, y Banco Nación, Nucleoeléctrica Argentina y ARSAT solo podrán ser privatizadas a medias.

Asimismo, para transparentar el eventual proceso de venta de estas empresas, el Ejecutivo deberá informar previamente a una Comisión Bicameral.

Cabe mencionar que entre las empresas que quedaron afuera con estos cambios propuestos están Banco de Inversión y Comercio Exterior S.A; Casa de Moneda; Contenidos Públicos S.E; Corredores Viales; Radio y Televisión Argentina; Agencia Télam, entre otras.

En tanto, los bloques dialoguistas de la UCR y Hacemos Coalición Federal están evaluando la propuesta que permitiría destrabar la negociación de la ley en particular.

Tras el cuarto intermedio que se resolvió, la sesión se reactivó pasado el mediodía de ayer jueves, cuando todavía estaban anotados más de 140 oradores. Previamente, los principales referentes del PRO, la UCR, Hacemos Coalición Federal e Innovación Federal se reunieron con el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem.

A pesar de las negociaciones, a la mitad de la segunda jornada de debate en el recinto, el Ejecutivo, aunque tendría garantizada la aprobación en general, no solo no tendría asegurados los votos para aprobar en particular las privatizaciones, sino tampoco la delegación de facultades sin cambios, ni la reforma en Cultural. Tampoco el capítulo de Seguridad, que incluye modificaciones en los criterios de legítima defensa y resistencia a la autoridad, que el radicalismo, luego de los episodios en las calles frente al Congreso y la reciente detención de una militante, tiene todavía menos intenciones de acompañar que 24 horas antes.