El papa León XIV expresó su solidaridad con las víctimas del atentado terrorista contra la Iglesia Ortodoxa de San Jorge, en Jordania, que dejó al menos nueve muertos y alrededor de 40 heridos. Durante el rezo del Ángelus de este domingo en el Vaticano, el pontífice pidió por las personas fallecidas, los heridos y sus familias, y reclamó avanzar hacia el diálogo como respuesta a la violencia.

“Aseguro mi oración por cuantos resultaron muertos y heridos el viernes en el atentado terrorista contra los fieles de la Iglesia Ortodoxa de San Jorge en Hamud, en Jordania”, manifestó desde la ventana del Palacio Apostólico. También expresó su cercanía con la comunidad religiosa afectada y destacó la convivencia pacífica y el respeto entre las distintas religiones en el país.

En su mensaje, León XIV advirtió sobre las consecuencias de los conflictos armados y pidió a los líderes políticos y religiosos tomar medidas concretas para frenar las hostilidades. “Nunca como hoy resulta evidente que las guerras, además de sembrar muerte y destrucción, empobrecen y dañan al mundo. Que el Señor inspire decisiones de diálogo y de paz”, sostuvo.

El pontífice también manifestó preocupación por la situación humanitaria en Yemen, especialmente en la ciudad de Taiz, donde la población enfrenta dificultades para acceder a alimentos, agua y atención médica. Ante ese escenario, pidió el cese de las hostilidades y reclamó que los habitantes de la región puedan vivir en paz.

Por otra parte, León XIV tenía previsto participar el martes 27 de octubre en un encuentro interreligioso en Asís, Italia, por el 40.º aniversario de la Jornada Mundial de Oración por la Paz impulsada por Juan Pablo II. Sin embargo, sus médicos desaconsejaron el traslado en helicóptero debido al poco tiempo transcurrido desde la intervención quirúrgica a la que fue sometido.

En paralelo, el Papa aprobó un decreto que reconoce las virtudes heroicas de la argentina Margarita Bavosi, conocida como “Luminosa”, quien vivió entre 1941 y 1985 y estuvo vinculada al Movimiento de los Focolares. La decisión le otorga el título de venerable y representa un paso en el proceso de reconocimiento de su santidad.

Los mensajes del pontífice estuvieron centrados en la necesidad de proteger a las comunidades afectadas por la violencia, atender las crisis humanitarias y promover la convivencia entre distintas religiones. Su llamado volvió a poner el foco en el diálogo como herramienta para afrontar los conflictos internacionales.