El primer ministro británico, Andy Burnham, ratificó que el Reino Unido respetará la voluntad de los habitantes de las Islas Malvinas de continuar bajo soberanía británica. El funcionario realizó las declaraciones este lunes ante la Cámara de los Comunes, en medio de las tensiones diplomáticas con la Argentina por la disputa de soberanía sobre el archipiélago y el avance de proyectos de explotación petrolera en la zona.

Durante su intervención, Burnham recordó el encuentro que mantuvo con el presidente estadounidense, Donald Trump, en Nueva York, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Según explicó, en esa reunión hizo referencia a la posición de los isleños y remarcó que Londres considera que existe una voluntad clara de continuar vinculados al Reino Unido. También aseguró que su Gobierno hará lo necesario para respetar esa decisión.

El premier ya había expresado una postura similar durante su participación en la Asamblea de la ONU, donde sostuvo que el Reino Unido defenderá la autodeterminación de los habitantes de las islas. La posición británica se apoya, entre otros argumentos, en el referéndum realizado en 2013, en el que la mayoría de los votantes se pronunció a favor de mantener el estatus de territorio británico de ultramar.

Las declaraciones se producen en un momento de creciente tensión con el Gobierno de Javier Milei, que intensificó sus medidas diplomáticas contra las actividades petroleras en las aguas que rodean a las Malvinas. La administración argentina cuestiona los proyectos impulsados por empresas extranjeras y sostiene que la explotación de los recursos naturales en la zona constituye una decisión unilateral que afecta sus derechos soberanos.

En respuesta a la posición británica, el canciller argentino, Pablo Quirno, reafirmó ante las Naciones Unidas que las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes forman parte del territorio nacional argentino. Además, recordó que la ONU reconoce la existencia de una disputa de soberanía e insta a ambos países a retomar las negociaciones para alcanzar una solución pacífica y duradera.

La controversia por Malvinas continúa siendo uno de los principales puntos de desacuerdo entre Buenos Aires y Londres. Mientras el Reino Unido insiste en el principio de autodeterminación de los isleños, la Argentina sostiene que se trata de una disputa de soberanía territorial que debe resolverse mediante negociaciones bilaterales. Por ahora, no hay señales de un acercamiento entre ambos gobiernos que permita modificar sus posiciones.