El Gobierno del Reino Unido presentó este jueves una nueva Carta de Compromiso con los Territorios de Ultramar, en medio de la creciente tensión diplomática con la Argentina por la soberanía de las Islas Malvinas. El documento reafirma la relación política, institucional y estratégica entre Londres y esos territorios y establece principios vinculados con la autodeterminación, la seguridad y la participación de sus representantes en las decisiones del Gobierno británico.
La iniciativa fue difundida por Uma Kumaran, ministra británica para los Territorios de Ultramar, quien definió a esos territorios como una parte valiosa de la comunidad británica. Según explicó, la nueva carta busca fortalecer una relación basada en el respeto y el compromiso, además de garantizar que las autoridades y habitantes de los territorios sean escuchados por el Gobierno del Reino Unido.
El documento fue elaborado por la Oficina de Asuntos Exteriores, Commonwealth y Desarrollo y establece las responsabilidades de Londres frente a los territorios de ultramar. Entre sus principios se encuentran la autonomía democrática, la coordinación con las autoridades locales y el criterio de “nada sobre ustedes sin ustedes”. También sostiene que el Reino Unido tiene responsabilidades vinculadas con la seguridad y la buena gobernanza de esos territorios.
La carta incluye a las Islas Malvinas y señala que los territorios de ultramar forman parte de la “patria” británica, especialmente en cuestiones relacionadas con defensa y seguridad. Además, establece que los distintos departamentos del Gobierno deben considerar sus intereses al elaborar políticas, leyes o tratados internacionales que puedan afectarlos.
La publicación se produjo después de los cruces entre Buenos Aires y Londres durante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Javier Milei reclamó ante la ONU la apertura de negociaciones por la soberanía de las Malvinas y cuestionó las actividades hidrocarburíferas desarrolladas en el archipiélago. El Reino Unido respondió que no tiene dudas sobre su soberanía y defendió el derecho de los habitantes de las islas a determinar su estatus político.
En paralelo, la Cancillería argentina reafirmó su disposición a retomar negociaciones bilaterales para resolver la disputa de soberanía y cuestionó las actividades unilaterales de explotación de recursos naturales en el área. Londres, por su parte, sostiene que las actividades económicas desarrolladas en las islas son legítimas y que las autoridades locales tienen competencia sobre ellas, manteniendo así posiciones contrapuestas con la Argentina.











