El senador brasileño Flávio Bolsonaro, candidato opositor a la presidencia de Brasil, anunció que votará a favor de reducir la jornada laboral máxima de 44 a 40 horas semanales y eliminar el esquema conocido como “6×1”, que establece seis días de trabajo por uno de descanso. El anuncio representa un cambio en su postura frente a la propuesta, que será debatida en el Senado y se convirtió en uno de los temas centrales de la campaña electoral.
La iniciativa plantea establecer una semana laboral de cinco días, con dos jornadas de descanso y sin reducción salarial. El proyecto ya había sido aprobado en mayo por la Cámara de Diputados con 472 votos a favor y 22 en contra. La propuesta busca modificar una modalidad habitual en distintos sectores de Brasil, especialmente en actividades comerciales y de servicios.
Flávio Bolsonaro había cuestionado anteriormente la reforma y defendido que la duración de la jornada se negociará entre empleados y empleadores. Sin embargo, ahora sostuvo que una parte importante de los trabajadores brasileños quiere terminar con el sistema de seis días de actividad y uno de descanso. El candidato afirmó que acompañará la iniciativa, aunque mantiene su postura favorable a una mayor flexibilidad en los contratos laborales.
El cambio de posición se produjo después de que el senador visitará a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple una condena de 27 años de prisión bajo la modalidad de arresto domiciliario. El encuentro fue autorizado por el Supremo Tribunal Federal luego de que venciera una suspensión de 90 días que había impedido las visitas. La medida judicial establece que los encuentros no pueden utilizarse con fines políticos o electorales ni para difundir declaraciones del exmandatario.
Tras la reunión, Flávio aseguró que recibió consejos de su padre para afrontar la etapa final de la campaña. Además, reiteró su promesa de indultar si llega a la Presidencia, una propuesta que forma parte de su discurso electoral. Jair Bolsonaro fue condenado por su participación en una trama golpista tras las elecciones de 2022 y permanece bajo restricciones judiciales.
La discusión sobre la jornada laboral se desarrolla en la recta final de la campaña para la segunda vuelta presidencial, prevista para el 25 de octubre, en la que Flávio Bolsonaro enfrentará al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva. La iniciativa cuenta con un amplio respaldo social, aunque sectores empresariales advierten que reducir las horas de trabajo podría elevar los costos y afectar la competitividad. El debate en el Senado será clave para determinar si la reforma avanza antes de los comicios.











