Hambre vs Apetito sus diferencias y variantes

En contacto con Andrea Lazarte, Lic. Fabiana Lobo – Nutricionista dialogó sobre la diferencia del hambre y el apetito. Además definió los tipos de hambres para tener en cuenta a la hora de alimentarnos.

¿Qué es el hambre? 

Es la sensación corporal que está asociada con algún déficit nutricional de alguna parte del cuerpo, cuando el cerebro interpreta que nos falta energía emite el mecanismo del hambre.

La diferencia entre el hambre y el apetito

Cuando tenemos apetito somos selectivos, es el apetito de comer algo específico. Cuando tenemos apetito somos selectivos. En cambio cuando tenemos hambre, es algo gobernado por nuestro cerebro, vamos a comer lo que tengamos a mano porque nuestro cuerpo necesita energía.

Tipos de hambre

Hambre visual: Es el tipo de hambre que aparece cuando vemos alguna comida apetitosa. Independientemente de que tu estómago se encuentre saciado, si se activa este tipo de hambre, sentirás el impulso de dar un bocado a aquello que la activó.

Hambre de tacto: El hambre de tacto se refiere al hecho de sentir más satisfacción al comer si lo hacemos con las manos en lugar de utilizar cubiertos y tener la comida al alcance de nuestras manos.

Hambre auditiva: Es aquella que se produce por el sonido de los alimentos. Solemos preferir aquellos alimentos que crujen.

Hambre olfativa: Se despierta ante un olor agradable, como por ejemplo a las panaderías. El olor de los alimentos tiene la capacidad de crearnos sensación de hambre incluso cuando no la tenemos.

Hambre bucal: El hambre bucal es el deseo de la boca de experimentar placer que genera en la boca cierta textura de algún alimento.

Hambre estomacal: Aquella que solemos identificar como una sensación de vacío o como retortijones en el estómago. Podemos pensar que este órgano nos avisa de cuando debemos alimentarlo, pero en realidad esto no es así, sino que somos nosotros, con nuestros hábitos alimentarios quienes le hemos enseñado a avisarnos de cuando debemos llenarlo de comida.

Hambre mental y emocional: El hambre mental está basada en pensamientos: “me merezco un helado”, “debería de hacer 6 comidas al día” o “tengo que beber 2 litros de agua diarios”. Esta hambre está condicionada por lo que leemos y escuchamos sobre la alimentación.

En relación a la emocional se refiere a que, cuando sentimos esta hambre lo que intentamos llenar no es un agujero en el estómago, sino en el corazón. Comemos cuando tenemos un desengaño amoroso, cuando fallece un ser querido… en definitiva, cuando nos sentimos.

Hambre Social: Esta hambre es aquella que se contagia, ”si te veo comer a vos me contagió. Es como bostezar”.

En relación a los cambios de hábitos la profesional comentó, ”Siempre que se modifica un hábito, es muy difícil volver para atrás. El camino de ida es el que hay que sostener”, finalizó.