El presidente de la Cámara de Comercio de Salta, Gustavo Herrera, advirtió que la caída del consumo y la elevada presión impositiva están poniendo en riesgo la continuidad de numerosos negocios de la provincia. El dirigente se refirió a la situación del sector luego de que trascendiera que alrededor de 1.000 comercios habrían cerrado en la capital salteña durante los últimos tres años y aseguró que la entidad cuenta con registros similares, aunque señaló que resulta complejo establecer una cifra exacta.
Herrera describió un escenario marcado por la falta de ventas y las dificultades de los comerciantes para afrontar los gastos habituales de funcionamiento. Según explicó, muchos negocios no logran reunir los ingresos necesarios para pagar impuestos, salarios, cargas sociales y servicios, una situación que obliga a algunos establecimientos a cerrar sus puertas. “No hay plata en la calle, no hay consumo”, sostuvo al referirse al panorama económico que atraviesa la actividad comercial.
El titular de la Cámara también señaló que el comportamiento de los consumidores cambió durante el mes. Según su descripción, muchas personas disponen de dinero en efectivo durante los primeros días, pero destinan gran parte de esos ingresos al pago de obligaciones y luego recurren a las tarjetas de crédito para financiar sus compras. Esta dinámica reduce el movimiento comercial y dificulta que los negocios mantengan un nivel de ventas suficiente para cubrir sus costos.
Otro de los puntos que generan preocupación es la carga tributaria que soportan los comercios formales. Herrera advirtió que los impuestos nacionales, provinciales y municipales representan una presión importante para el sector, especialmente en un contexto de ventas debilitadas. Además, cuestionó la competencia que enfrentan los establecimientos que cumplen con sus obligaciones frente a quienes comercializan productos por fuera de los circuitos formales.
En relación con las nuevas herramientas de financiamiento impulsadas por el Gobierno provincial y el Consejo Federal de Inversiones, el dirigente valoró las iniciativas destinadas a facilitar el acceso al crédito para comerciantes y emprendedores. Sin embargo, remarcó que los préstamos no resuelven por sí solos la crisis si los consumidores continúan sin capacidad de compra. Para Herrera, la recuperación requiere medidas que permitan sostener las ventas y mejorar las condiciones de funcionamiento de los negocios.
Finalmente, la Cámara de Comercio señaló que trabaja para evitar nuevos cierres y mejorar la situación de los establecimientos salteños. La entidad considera necesario revisar las condiciones tributarias y abordar los problemas vinculados con la informalidad, que profundizan las dificultades de quienes operan dentro del sistema legal. Mientras tanto, el sector continúa atento a la evolución del consumo y a las medidas que puedan contribuir a recuperar la actividad comercial en la provincia.











