La clandestinidad al palo/ Delaloye “Nos están obligando a hacer fiestas clandestinas”

En contacto con Andrea Lazarte, Mario Delaloye, Propietario de locales bailables de Salta comentó como vive este sector, las nuevas aperturas de bares y gastronómicos. Además indicó que realizaron denuncias de fiestas clandestinas pero no fueron escuchados, ”Tenemos que tomar conciencia que la prohibición lo único que hace es traer más cosas clandestinas”, agregó.

”Dentro de todo bien, como comienzo. Pero difícil porque nosotros no estamos en los corredores gastronómicos, también viendo que ajusten los detalles que quedaron como normativas”, agregó.

En cuanto a las fiestas clandestinas indicó, ”Nosotros informamos de algunas fiestas ilegales, que igual se desarrollaron y la policía no hizo nada. De puertas para adentro hay que asumir las responsabilidades. Las autoridades tienen que ver si están conforme con las fiestas ilegales o realmente porque no hacen lo que están haciendo en todos lados que es, estirar el horario hasta las 3 AM, justamente para combatir la ilegalidad. Nos están obligando a que nosotros hagamos fiestas clandestinas. Es como que se nos burlen en la cara todas las personas que organizan estas fiestas ilegales. Somos profesionales, tenemos todo para realizarlas pero tratamos de ser empresarios responsables”.

En este sentido indicó, ”creo que se puede llegar a un gris. Tenemos que tomar conciencia que la prohibición lo único que hace es traer más cosas clandestinas. El problema no es el virus, sino la apertura a los adolescentes en lugares que nadie controla, en donde están en el mismo estado donde todas las estancias prohibidas, se usan liberadamente como si nada. Si no habilitamos lugares con protocolos, le estamos dando la posibilidad a esta gente que no tiene escrúpulos, a que haga un negocio clandestino. El negocio no está solo en la bebida, sino también en las sustancias”.

”Yo me reuní tres veces con el COE y quiero agradecerles el buen diálogo. Lo que pasa es que ellos tienen toda la intención y buena voluntad, pero no alcanza. Si nos escuchan a nosotros ellos deben creer, que queremos económicamente lucrar en abrir. Sí, tenemos necesidad económica pero existe un negocio al cual pueden controlar y ser controlados”, manifestó.

En este sentido indicó que no solo son los jóvenes los que organizan fiestas clandestinas ”en el mercado de la clandestinidad, hay para todos. Más allá de la parte económica las autoridades se están dando cuenta que si no nos abren a nosotros, el problema social va a ser más grande. Hay que sincerarse y ver que es mejor. Sino sale más caro el remedio que la enfermedad”.

En cuanto a las fiestas de fin de año detalló, ”tengo buen diálogo con el COE. Voy a pedir una Reunión urgente para ver que se puede resolver de esto”.