La delegación de Cuba abandonó la sala de la Asamblea General de las Naciones Unidas durante el discurso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Los representantes cubanos se retiraron del recinto luego de que el mandatario cuestionara duramente al Gobierno de Miguel Díaz-Canel y calificara a la isla como un “Estado absolutamente fallido”.

Durante su intervención ante la 81° Asamblea General, Trump aseguró que su administración busca “un cambio fundamental” en la situación de Cuba. Según sostuvo, el régimen comunista atraviesa una presión que, en su opinión, es la mayor que haya enfrentado y afirmó que “está fracasando como nunca antes y acabará cayendo”.

El mandatario estadounidense también señaló que el secretario de Estado, Marco Rubio, está involucrado en negociaciones con La Habana, aunque no brindó detalles sobre el contenido de esas conversaciones. Además, acusó al Gobierno cubano de mantener vínculos durante décadas con organizaciones y grupos de izquierda en Estados Unidos.

La salida de los representantes cubanos se produjo mientras Trump realizaba esas declaraciones desde el recinto de Naciones Unidas. La delegación estaba encabezada por el canciller Bruno Rodríguez Parrilla, quien posteriormente respondió públicamente a las acusaciones realizadas por el presidente estadounidense.

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, también cuestionó las declaraciones de Trump a través de sus redes sociales. El mandatario sostuvo que Estados Unidos intenta presentar a Cuba como una amenaza y defendió el derecho de la población cubana a la libre determinación y la soberanía de la isla.

El cruce entre Washington y La Habana se produjo en medio de una relación marcada por las medidas de presión económica y política de Estados Unidos contra Cuba. Trump afirmó ante la ONU que su Gobierno continuará buscando cambios en la situación de la isla, mientras que las autoridades cubanas rechazaron sus acusaciones y mantienen previsto intervenir en la Asamblea General durante los próximos días.