El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió este lunes al dejar abierta la posibilidad de revisar la posición histórica de Washington sobre la soberanía de las Islas Malvinas. “Siempre reviso todas las posturas. Esa es apenas una entre muchas”, respondió ante una consulta de la prensa en el Salón Oval.

La declaración se produjo después de que medios británicos revelaran que la administración estadounidense analiza modificar su posición frente al Reino Unido como parte de una estrategia para presionar a Londres a aumentar el gasto destinado a Defensa. El tema aparece vinculado a la revisión que Washington realiza sobre los compromisos militares de sus aliados de la OTAN. 

Según las versiones difundidas, el Reino Unido tendría una “atención especial” dentro de ese análisis debido a que el Gobierno de Trump considera insuficiente su actual nivel de inversión militar. La Casa Blanca busca que sus aliados se acerquen a nuevos objetivos de gasto en Defensa y evalúa distintas herramientas de presión para lograrlo. 

La cuestión de las Malvinas aparece así como una posible herramienta dentro de esa negociación. Hasta ahora, Estados Unidos mantiene formalmente una posición de neutralidad sobre la soberanía del archipiélago, aunque reconoce que el Reino Unido ejerce actualmente la administración de las islas. Argentina, por su parte, sostiene su reclamo de soberanía y reclama que la disputa sea resuelta mediante negociaciones. 

La declaración de Trump representa un cambio en el tono respecto de las últimas definiciones de Washington. Hace pocos días, el embajador estadounidense en Buenos Aires, Peter Lamelas, había asegurado que la posición de Estados Unidos no había cambiado y que su país mantenía la neutralidad sobre las islas. 

Desde Londres, el Gobierno británico mantiene su postura de que las Malvinas son territorio británico de ultramar. Cualquier modificación de la posición estadounidense podría tener un fuerte impacto diplomático, debido al histórico vínculo entre Washington y Londres y a la importancia estratégica del Atlántico Sur. 

Por ahora, Trump no anunció un cambio concreto de la política estadounidense respecto de las Malvinas. Su declaración únicamente confirmó que el tema está dentro de las posiciones que su administración podría revisar, en un contexto de creciente presión sobre los aliados de Estados Unidos para que incrementen su gasto militar.