El canciller argentino, Pablo Quirno, puso en duda que Luiz Inácio Lula da Silva se presente al balotaje contra Flávio Bolsonaro en las elecciones presidenciales de Brasil. Sus declaraciones se produjeron después de que el senador del Partido Liberal terminara primero en la primera vuelta, con el 47,03% de los votos, frente al 45,16% obtenido por el actual mandatario.

Quirno planteó públicamente la posibilidad de que Lula decida no participar de la segunda vuelta y se preguntó si el presidente brasileño estaría dispuesto a enfrentar un escenario en el que, según su análisis, Bolsonaro podría ampliar su ventaja. El balotaje está previsto para el 25 de octubre, ya que ninguno de los dos candidatos alcanzó el 50% de los votos necesarios para imponerse en primera vuelta.

El canciller también destacó la composición que tendrá el Congreso brasileño y sostuvo que Bolsonaro podría contar con una mayoría tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado. Según su interpretación, ese escenario dificultaría que Lula pueda revertir la diferencia obtenida en las elecciones del domingo.

Quirno además señaló que los candidatos que quedaron fuera de la segunda vuelta podrían favorecer a Bolsonaro. En ese sentido, sostuvo que los apoyos de esos sectores podrían modificar el escenario de cara al balotaje y volvió a plantear su interrogante sobre la decisión que tomará Lula frente a la segunda vuelta.

Durante sus declaraciones, el canciller también confirmó que el Gobierno argentino mantuvo contactos con el equipo de campaña de Flávio Bolsonaro durante la jornada electoral. Además, señaló que Javier Milei se comunicó con el candidato brasileño después de conocerse los resultados de la primera vuelta y destacó el respaldo que el Presidente argentino había expresado previamente hacia su candidatura.

El resultado electoral abrió además un nuevo escenario para la relación entre Argentina y Brasil. Quirno sostuvo que una eventual coincidencia política entre ambos gobiernos podría favorecer el comercio, las inversiones y la coordinación dentro del Mercosur. Sin embargo, la definición presidencial todavía deberá resolverse en las urnas el 25 de octubre, cuando Lula y Flávio Bolsonaro disputen la segunda vuelta.