El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, calificó de “muy serio” el presunto intento de ataque contra la base aérea británica RAF Fairford, utilizada por fuerzas estadounidenses. El funcionario afirmó que en el hecho estuvo involucrado un “actor extranjero”, aunque evitó identificar a qué país o grupo se refería y señaló que todavía no podía brindar mayores detalles.

El episodio ocurrió durante el fin de semana, cuando cinco hombres fueron detenidos cerca de la instalación militar ubicada en Gloucestershire, en el suroeste de Inglaterra. Los sospechosos, todos ciudadanos británicos, fueron arrestados bajo cargos relacionados con explosivos y terrorismo, luego de que se detectaran tres camionetas en las inmediaciones de la base. Posteriormente fueron liberados bajo fianza, aunque permanecen bajo investigación.

Las autoridades británicas mantienen abiertas varias líneas de investigación para determinar qué ocurrió y si existió una organización detrás del presunto plan. La Policía Antiterrorista analiza, entre otras posibilidades, si los sospechosos pudieron haber actuado para un Estado extranjero, de manera directa o a través de intermediarios. La investigación continúa mientras se refuerza la seguridad en los alrededores de la base.

Rubio destacó además la cooperación entre los gobiernos de Estados Unidos y Reino Unido durante el operativo. El funcionario señaló que ambos países trabajaron de manera coordinada para detener a los sospechosos y sostuvo que el episodio debe ser tomado con seriedad debido a las amenazas existentes contra intereses estadounidenses en distintas partes del mundo.

El secretario de Estado mencionó a Irán al referirse al contexto de amenazas contra intereses estadounidenses, pero no afirmó que Teherán estuviera detrás del presunto ataque. La embajada iraní en Londres rechazó cualquier vinculación con el episodio y negó categóricamente las versiones que relacionan al país con el intento de atentado.

La base RAF Fairford pertenece a la Fuerza Aérea británica y es utilizada por Estados Unidos desde hace décadas. Este año adquirió una relevancia particular debido a su utilización por parte de fuerzas estadounidenses en operaciones que Washington calificó como defensivas contra instalaciones de misiles iraníes. Mientras continúa la investigación, Rubio anticipó que podrían conocerse nuevos detalles sobre el caso durante los próximos días.