El Ministerio de Economía recibirá este viernes $6,6 billones obtenidos en la última licitación de deuda, en la que el Tesoro logró renovar el 136% de los vencimientos previstos para esta semana. La operación superó los $4,85 billones que debía afrontar el Gobierno y abrió interrogantes sobre el efecto que tendrá la absorción de pesos en las tasas de interés, la inflación y la demanda de dólares.
La colocación permitió retirar del mercado alrededor de $1,7 billones más de los que vencían. Los analistas siguen de cerca el impacto de esa operación sobre la liquidez del sistema financiero, ya que una menor cantidad de pesos disponibles puede presionar al alza las tasas de corto plazo. Sin embargo, especialistas señalaron que el efecto podría ser acotado debido al volumen relativamente bajo de vencimientos que debía refinanciar el Tesoro.
En el mercado también circularon versiones sobre una posible intervención del Banco Central, que habría comprado letras capitalizables (Lecap) por aproximadamente $1 billón durante la misma rueda de la licitación. De confirmarse, esas operaciones compensarán una parte importante de los pesos absorbidos por el Tesoro y reducirían el impacto sobre la liquidez. Los datos oficiales que permitan verificar esos movimientos se conocerán durante los próximos días.
Desde distintas consultoras financieras advirtieron que todavía es necesario observar cómo reaccionan las tasas de interés en las próximas jornadas. La evolución de los rendimientos de los instrumentos de corto plazo será clave para determinar si la operación genera una restricción significativa del dinero disponible o si las eventuales compras oficiales permiten moderar ese efecto. También resta conocer si se realizaron otras operaciones que hayan modificado el resultado monetario de la licitación.
El control de la cantidad de pesos en circulación forma parte de la estrategia económica del Gobierno para evitar que un exceso de liquidez impulse la inflación o aumente la presión sobre el tipo de cambio. En ese esquema, el Banco Central busca coordinar sus compras de dólares con la demanda de moneda local, ya que la adquisición de divisas implica inyectar pesos en el sistema. Si la demanda de dinero no acompaña esa expansión, el equipo económico procura retirar parte de los pesos mediante diferentes instrumentos.
La última licitación también se destacó porque el Tesoro logró extender los plazos de vencimiento de una parte de la deuda, con una porción importante de los fondos colocados en títulos que vencen en 2028 y 2029. No obstante, el Gobierno continúa sin ofrecer bonos en dólares en el mercado local, una decisión que mantiene interrogantes sobre cómo afrontará los compromisos financieros de 2027. Mientras tanto, los inversores esperan nuevas señales sobre las tasas, la liquidez y la evolución del dólar para evaluar el rumbo de los próximos meses.











