Trasladaron al Hospital de Embarcación a Zaira, la joven wichí que movilizó al país

Tras permanecer dos meses internada en el hospital Materno Infantil, Zaira, la niña wichi de 12 años, que ingresó pesando 17 kilos, fue trasladada por pedido de su familia al hospital de Embarcación, en donde permanecerá asistida recibiendo los tratamientos médicos y nutricionales pertinentes, atento a que tiene una enfermedad genética neurodegenerativa.

Como fue el traslado de Zaira, la niña wichi quien fue trasladada al hospital San Roque.

Ella llegó a Salta, el 26 de mayo pasado en un estado calamitoso y triste, estaba desnutrida, abandonada en la pobreza absoluta, con un cuadro muy complejo de salud, donde su vida peligraba. La niña llegó junto a su abuelo Aurelio, luego de que el gobierno de la provincia y el Gerente del Hospital Materno Infantil gestionaran todo para traerla a la capital salteña.

El periodista de Embarcación, Juan Scarpellino, habló del caso e indicó que ayer arribó el avión donde estaba siendo trasladada Zaira y su abuelo, donde lo estaba esperando el doctor Orozco y los acompañaba la doctora Gabriela Ramos, jefa de pediatría del hospital San Roque. “Fueron recibidos en un operativo bastante bien armado, donde estaban las ambulancias, los profesionales médicos, el acompañamiento policial para abrir camino al traslado de Zaira al hospital San Roque”.

Los médicos afirman que el estado de salud de la niña es bastante importante, la recuperación que tuvo en este tiempo. “Si bien el cuadro que presenta es un a enfermedad congénita y progresiva, lograron estabilizarla y tenerla bien hasta el día de hoy, pero esto no revierte el cuadro que presenta, de todas maneras, va a seguir en el nosocomio local por un tiempo, resguardada más que nada”.

EL periodista, dijo que la doctora Ramos comentó que: ´todo el equipo pediátrico está continuamente pendiente de lo que Zaira pueda necesitar´.

Asimismo, afirmó que la gente de los pueblos originarios tenía que ser acompañada por los policías para colocarse una vacuna contra el COVID, por ejemplo, a ellos les cuesta mucho acceder a este tipo de cuestiones. “Me parece muy cruel exponer a una niña con imágenes. Trabajar con las comunidades originarias es muy especial”.