El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, prohibió a los integrantes de su gabinete viajar al Mundial 2026 que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. La decisión fue comunicada internamente como una señal de austeridad en medio de la compleja situación económica y social que atraviesa el país.

La medida alcanza a ministros, secretarios y funcionarios de distintas áreas del gobierno bonaerense. El encargado de transmitir la directiva fue el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, quien advirtió que cualquier funcionario que decida asistir al torneo deberá presentar su renuncia.

Según trascendió, la administración provincial incluso realizó controles para verificar si integrantes del Ejecutivo habían gestionado entradas o viajes vinculados al Mundial. Bianco reveló que detectaron a un funcionario que había obtenido tickets y que se le exigió devolverlos.

Desde la gobernación sostienen que la decisión busca evitar cuestionamientos por viajes al exterior mientras continúan los reclamos por recursos, salarios y financiamiento provincial. Además, consideran que la prioridad de los funcionarios debe estar puesta en la gestión y en la atención de los problemas locales.

Como alternativa, el gobierno bonaerense analiza organizar espacios públicos para seguir los partidos de la Selección Argentina mediante pantallas gigantes y actividades comunitarias en distintos municipios de la provincia.

La decisión generó repercusión política porque se produce en un contexto donde distintos dirigentes de todo el país evalúan asistir al Mundial y donde los gastos de los funcionarios públicos se encuentran bajo especial escrutinio de la opinión pública.