El Gobierno nacional acordó con gobernadores del Norte Grande avanzar en un nuevo esquema de subsidios para las tarifas eléctricas durante los meses de mayor temperatura. El entendimiento fue alcanzado durante una reunión encabezada por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y busca contemplar el mayor consumo energético que registran las provincias de la región durante el verano.

El encuentro se realizó en el Ministerio de Economía y contó con la participación de los gobernadores Raúl Jalil, de Catamarca; Gustavo Sáenz, de Salta; Leandro Zdero, de Chaco; Carlos Sadir, de Jujuy; y Juan Pablo Valdés, de Corrientes. También participaron el secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González, y la secretaria de Energía, María Tettamanti. 

El principal reclamo de los mandatarios norteños está relacionado con el impacto de las altas temperaturas sobre las facturas de electricidad. Durante los meses de verano, el uso intensivo de aires acondicionados y otros equipos de refrigeración genera un fuerte aumento del consumo, por lo que las provincias buscan un tratamiento diferencial para los usuarios residenciales de las denominadas zonas cálidas y muy cálidas.

Caputo confirmó el acuerdo y señaló que se consensuó una propuesta para “redefinir los subsidios a la energía en las zonas cálidas y muy cálidas”. El objetivo es avanzar en una implementación coordinada que tenga en cuenta las características climáticas de cada región y el incremento estacional de la demanda. 

Según trascendió, el nuevo esquema permitiría ampliar el bloque de consumo subsidiado durante el período comprendido entre noviembre y abril. Para las zonas cálidas, el límite pasaría de 150 a 300 kWh mensuales, mientras que en las zonas muy cálidas se elevaría de 300 a 550 kWh. La medida todavía debe formalizarse y el Gobierno espera avanzar con su implementación una vez definido el marco correspondiente. 

La negociación se produce en paralelo al debate por la modificación del régimen de Zonas Frías, que ya obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados y espera ser tratado por el Senado. El proyecto contempla cambios en los subsidios al gas y genera resistencia entre algunas provincias que actualmente cuentan con beneficios por sus condiciones climáticas. 

El acuerdo con los gobernadores del Norte también tiene una dimensión política, ya que el Gobierno necesita construir consensos con las provincias para avanzar con distintos proyectos en el Congreso. La Casa Rosada busca fortalecer el vínculo con los mandatarios que pueden aportar respaldo legislativo a iniciativas como la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la reforma electoral.

De esta manera, el Ejecutivo intenta encontrar un equilibrio entre su política de reducción de subsidios y el reclamo de las provincias norteñas por las particularidades del consumo energético. El nuevo esquema apunta a aliviar las facturas durante el verano sin abandonar el objetivo oficial de mantener bajo control el gasto público.