La menor producción de cobre, las paralizaciones preventivas en yacimientos, la caída de la pesca y la construcción explican parte del resultado.

La economía chilena se contrajo 0,2% interanual entre abril y junio, encadenando dos trimestres de retroceso en su PIB.

Chile es el mayor productor mundial de cobre y se ve fuertemente afectada principalmente por la baja producción de ese metal crucial.

Según el Banco Central, el producto interior bruto (PIB) retrocedió 0,2% frente al mismo periodo del año anterior; después de haber disminuido 0,3% entre enero y marzo.

La secuencia coloca al país en un escenario de recesión técnica, una denominación utilizada habitualmente cuando una economía registra dos trimestres consecutivos de contracción.

El resultado refleja, entre otros factores, el deterioro de la actividad minera, uno de los principales motores de la economía chilena.

El Banco Central explicó que la minería se vio afectada por una menor concentración de cobre en el mineral extraído y por paralizaciones asociadas a trabajos preventivos en algunos de los principales yacimientos del país. La menor producción terminó impactando también las exportaciones del metal.

El retroceso no se limitó al sector minero. La pesca y la construcción también registraron descensos durante el segundo trimestre. En contraste, los servicios personales y el comercio mostraron un mejor desempeño y ayudaron a compensar parcialmente el deterioro de la actividad económica.