Autoridades de la Ciudad de París solicitaron al canciller francés, Jean-Noël Barrot, que se investigue la gestión y el funcionamiento de la Casa Argentina en París, luego de recibir denuncias sobre la expulsión de residentes y otras situaciones que generarían preocupación dentro de la institución. El pedido apunta directamente a la conducción de Santiago Muzio, director de la residencia desde el año 2024.

Las concejalas parisinas Mélody Tonolli, a cargo de asuntos vinculados con la universidad, la investigación y la vida estudiantil, y Audrey Pulvar, responsable de Relaciones Internacionales, expresaron su preocupación por las decisiones de expulsión o no renovación de residentes durante el verano europeo. Según plantearon, varios estudiantes, investigadores y artistas habrían quedado sin una solución estable para continuar su alojamiento al comenzar el nuevo ciclo académico en septiembre. 

El reclamo también incluye la retirada de una placa en homenaje a los desaparecidos durante la última dictadura argentina y la realización de reuniones en las que, según las denuncias, se habrían difundido ideas vinculadas con la extrema derecha. Las autoridades parisinas señalaron que, si estos hechos son confirmados, podrían motivar una protesta formal de la Ciudad de París. 

La Casa Argentina forma parte de la Cité Internationale Universitaire de Paris, un complejo universitario ubicado en el sur de la capital francesa que recibe cada año a unos 12.000 estudiantes, investigadores y artistas de 150 nacionalidades. La residencia argentina fue creada en 1928 y funciona como espacio de alojamiento e intercambio académico y cultural. 

El director Santiago Muzio asumió la conducción en 2024, después de haber dirigido desde 2020 la sede de Madrid del Instituto de Ciencias Sociales, Económicas y Políticas (ISSEP), una institución privada fundada por la eurodiputada francesa Marion Maréchal. Desde su llegada, la Casa Argentina quedó envuelta en distintas controversias. 

Otro de los puntos cuestionados es que Muzio rechazó firmar la Carta de Valores de la Cité Universitaire, que establece principios vinculados con la neutralidad, el pluralismo, la libertad académica y la no discriminación, entre ellos la prohibición de discriminación por motivos de género u orientación sexual. 

Las funcionarias parisinas solicitaron que el Gobierno francés intervenga para garantizar el cumplimiento de esos principios y pidió que se esclarezcan las denuncias. Hasta el momento, ni la Casa Argentina ni Muzio habían respondido a las consultas realizadas por la prensa, mientras que tampoco se había conocido una respuesta oficial de la Cancillería francesa o del Ministerio de Educación Superior.