La Fiscalía de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, solicitará seis meses de prisión preventiva para Fernando Cerimedo, exasesor de Javier Milei, acusado de ser el presunto autor intelectual del ataque a balazos contra su expareja, Nadia Beller. El consultor político fue imputado por “feminicidio en grado de tentativa” y permanece detenido mientras avanza la investigación. 

Cerimedo fue detenido luego del ataque ocurrido el lunes por la noche frente a un hotel de Santa Cruz de la Sierra. Beller recibió varios disparos durante el episodio y sobrevivió al ataque. Los investigadores buscan identificar a los autores materiales, mientras la Fiscalía sostiene como hipótesis que Cerimedo habría participado en la planificación del hecho.

El Ministerio Público solicitará que, en caso de que el juez haga lugar al pedido, Cerimedo permanezca detenido durante 180 días en el penal de Palmasola, uno de los principales centros penitenciarios de Bolivia. Por el momento, el consultor permanece bajo custodia de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen. 

Durante su primera comparecencia, Cerimedo se negó a declarar. Su abogado explicó que decidió mantenerlo en silencio hasta conocer con precisión los cargos que enfrenta y los elementos de prueba reunidos por la Justicia boliviana.

La defensa, además, cuestionó la acusación y calificó el caso como un “show político”. Una de las abogadas de Cerimedo también sostuvo que el ataque podría tener una motivación política vinculada a Beller y al escenario interno de Bolivia. La Fiscalía, en cambio, continúa reuniendo pruebas para determinar si el exasesor tuvo responsabilidad en el ataque. 

Como parte de la investigación, la Justicia boliviana secuestró y analiza dispositivos electrónicos pertenecientes a Cerimedo. También fueron encontrados casquillos de bala en el hotel donde ocurrió el ataque y se intenta reconstruir la secuencia previa y posterior al hecho mediante cámaras de seguridad y otros elementos de prueba. 

El caso tiene además una dimensión política debido a los vínculos de Cerimedo con dirigentes de la derecha latinoamericana. Fue asesor de Javier Milei y actualmente mantenía vínculos profesionales con el presidente boliviano Rodrigo Paz, aunque desde el Gobierno de Bolivia se negó que ocupara un cargo oficial.

La decisión sobre la prisión preventiva quedará ahora en manos de la Justicia boliviana, que deberá evaluar el pedido de la Fiscalía y los elementos reunidos hasta el momento. La investigación continuará mientras se intenta determinar quiénes fueron los responsables materiales del ataque y cuál habría sido el móvil.