Julián Álvarez volvió a ausentarse este viernes del entrenamiento del Atlético de Madrid y sumó su tercera falta consecutiva. El delantero argentino alegó una “indisposición” y quedó descartado para el partido del sábado ante Sevilla por la tercera fecha de La Liga.

El atacante no participó de ninguna de las prácticas de la semana desde el empate 2-2 frente a Villarreal. En aquel encuentro, Álvarez ingresó desde el banco de suplentes y recibió algunos silbidos de los hinchas del Atlético. Tras el partido, se retiró directamente al vestuario sin participar del saludo del plantel con la tribuna. 

Su ausencia representa un problema para Diego Simeone, que tampoco cuenta con el delantero noruego Alexander Sørloth, quien arrastra una lesión muscular. El entrenador deberá buscar alternativas para conformar el ataque frente a Sevilla. 

La situación de Álvarez se produce además en medio de la incertidumbre sobre su futuro. El delantero manifestó su intención de cambiar de equipo y Barcelona mostró públicamente interés en incorporarlo, aunque el Atlético se mantiene firme y considera la operación prácticamente imposible.

El club madrileño se respalda en el contrato que el argentino tiene vigente hasta junio de 2030, con una cláusula de rescisión de 500 millones de euros. Por ahora, la dirigencia mantiene su postura y no contempla facilitar su salida. 

En las últimas horas, además, el consejero delegado del Atlético, Miguel Ángel Gil Marín, aseguró que el futbolista se encuentra “realmente mal” porque, según su versión, “le han engañado”. La situación mantiene en suspenso tanto su continuidad como su participación en los próximos partidos.