Nicolás Maduro Guerra, diputado e hijo de Nicolás Maduro, advirtió sobre el estado de salud de su madrastra, Cilia Flores, quien permanece detenida en una prisión federal de Brooklyn, Nueva York. Según explicó, la exfuncionaria atraviesa un problema cardíaco que calificó como “muy delicado” y necesita atención médica.

De acuerdo con las declaraciones de Maduro Guerra, Flores, de 69 años, padece un “prolapso” en el corazón y comenzó a presentar problemas de presión arterial después del 3 de enero, cuando fue detenida. Sus abogados también señalaron que recibe cuatro medicamentos y que necesita una exploración coronaria y una posible intervención para tratar su cuadro.

La defensa de Flores había solicitado semanas atrás que pudiera cumplir la prisión bajo modalidad domiciliaria para iniciar un tratamiento médico. Sin embargo, el pedido fue rechazado y la mujer continúa detenida en una cárcel federal de Brooklyn, donde comparte espacio con otras internas.

El pedido de prisión domiciliaria fue rechazado en medio de la oposición de la fiscalía estadounidense. Según el argumento presentado por los fiscales, Flores representa un riesgo de fuga y un peligro para la comunidad, por lo que consideraron que debía permanecer detenida mientras avanza el proceso judicial.

Maduro Guerra también recordó que su madrastra sufrió un episodio respiratorio mientras permanecía en prisión. Según su relato, las autoridades penitenciarias utilizaron gas pimienta para controlar una pelea entre dos internas y Flores inhaló parte del producto. El diputado señaló que ella es asmática y que ese episodio también generó preocupación por su estado de salud.

Flores permanece detenida mientras enfrenta un proceso judicial en Nueva York junto a Nicolás Maduro, ambos acusados de delitos vinculados al narcotráfico, cargos que los dos niegan. Mientras la defensa sostiene que su estado de salud requiere condiciones especiales para recibir tratamiento y recuperarse, la fiscalía mantiene su postura de que debe continuar bajo custodia.