Estados Unidos solicitó poner fin al mandato del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas (C-24), uno de los principales organismos internacionales donde la Argentina sostiene su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas. La iniciativa del gobierno de Donald Trump fue presentada el 15 de octubre durante una reunión de la Cuarta Comisión de la Asamblea General de la ONU, encargada de abordar asuntos políticos especiales y cuestiones vinculadas con la descolonización.
Durante su intervención, la representación estadounidense cuestionó la continuidad del organismo y sostuvo que había dejado de cumplir su propósito original. Según argumentó, más de 80 antiguas colonias se incorporaron como Estados miembros de Naciones Unidas desde la creación del comité, pero este continúa examinando situaciones y documentos similares cada año. También criticó los gastos asociados con sus actividades, incluidos los viajes y las inspecciones, al considerar que representan un uso innecesario de los recursos de la organización.
El planteo tiene especial relevancia para la Argentina, ya que el C-24 constituye uno de los principales espacios multilaterales donde el país presenta anualmente su posición sobre las Islas Malvinas. Desde hace décadas, el organismo emite resoluciones que reconocen la existencia de una disputa de soberanía entre Buenos Aires y Londres e instan a ambos gobiernos a retomar las negociaciones para encontrar una solución pacífica.
La propuesta estadounidense se conoce en un contexto de tensiones diplomáticas entre la Argentina y el Reino Unido por la soberanía del archipiélago y la explotación de sus recursos naturales. En junio, durante la reunión anual del comité, el canciller Pablo Quirno denunció la militarización británica y las actividades económicas unilaterales en las islas. Además, reiteró el reclamo argentino para que Londres retome el diálogo directo sobre la disputa territorial.
La iniciativa también genera atención por la relación entre Donald Trump y Javier Milei. El presidente estadounidense había expresado recientemente su apoyo a la Argentina en el reclamo por Malvinas, mientras que el Gobierno argentino mantiene a Washington como uno de sus principales aliados internacionales. Sin embargo, el pedido de disolver el comité abre un interrogante sobre la posición estadounidense frente a uno de los ámbitos diplomáticos que Buenos Aires utiliza para sostener su reivindicación de soberanía.
Por el momento, el planteo no implica la desaparición inmediata del organismo ni supone que se haya aprobado una resolución para disolverlo. La decisión requiere avanzar por los procedimientos correspondientes dentro de Naciones Unidas y depende de la Asamblea General. Mientras tanto, la Argentina continúa defendiendo su reclamo en los foros internacionales, en paralelo con las gestiones diplomáticas y legales destinadas a cuestionar las actividades británicas en el archipiélago.











