El sector de taxis de Salta atraviesa una profunda crisis económica, marcada por la caída de la recaudación, la reducción de los viajes y las dificultades para afrontar los gastos de mantenimiento de los vehículos. Alfredo Carrizo, titular del Sindicato de Conductores de Taxis, aseguró que los ingresos de los trabajadores disminuyeron entre un 50% y un 60% en comparación con períodos anteriores.
Según explicó el dirigente, antes los conductores realizaban entre 26 y 28 viajes por turno, mientras que actualmente esa cantidad se redujo a entre 12 y 14. La baja en la demanda impacta directamente en los ingresos diarios y dificulta que los trabajadores puedan cubrir los gastos necesarios para continuar con la actividad.
Carrizo también advirtió que numerosos taxis permanecen fuera de circulación porque sus propietarios no tienen dinero para afrontar reparaciones mecánicas. En Salta hay alrededor de 1.580 unidades habilitadas, aunque una parte no está trabajando debido a los problemas económicos que enfrenta el sector.
Uno de los principales obstáculos es el costo de los arreglos. De acuerdo con el representante sindical, reparar un motor puede demandar aproximadamente $3 millones, una cifra difícil de reunir para quienes sufrieron una fuerte reducción de sus ingresos. A esto se suman los gastos vinculados con el mantenimiento general de los vehículos, que aumentan la presión sobre los trabajadores.
El avance de las aplicaciones de transporte también aparece entre los factores que afectan al servicio tradicional. Carrizo señaló que plataformas como Uber y DiDi representan una competencia frente a la que los taxistas tienen dificultades para sostener sus tarifas. Ante este escenario, el sindicato busca alternativas para recuperar pasajeros y mejorar la rentabilidad de los viajes.
Como parte de esa estrategia, el sector anunció el lanzamiento de Salta Taxi, una aplicación propia que permitirá acordar el precio del recorrido directamente con el conductor y compartir viajes para reducir costos. La plataforma comenzará a funcionar con entre 110 y 120 vehículos, con la expectativa de ofrecer una alternativa local frente a las aplicaciones existentes.
La iniciativa busca dar respuesta a una situación que compromete tanto los ingresos de los choferes como la continuidad de numerosos vehículos en las calles. Mientras los trabajadores enfrentan una menor cantidad de viajes y mayores gastos de mantenimiento, el sindicato apuesta a nuevas modalidades de servicio para recuperar usuarios y sostener la actividad en la ciudad.











