El Gobierno de Javier Milei cambió su estrategia legislativa y buscará revertir en la Cámara de Diputados las modificaciones que introdujo el Senado en el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA). La intención del oficialismo es recuperar el texto original y establecer un mecanismo más exigente para remover al presidente, al vicepresidente y a los directores de la entidad monetaria.
La principal diferencia entre ambas versiones está en el procedimiento para desplazar a las autoridades del organismo. El proyecto aprobado inicialmente por Diputados establecía que la remoción debía contar con el respaldo de dos tercios de los presentes en ambas cámaras del Congreso. Sin embargo, el Senado modificó ese punto y dispuso que la decisión quedara exclusivamente en manos de la Cámara alta, por mayoría absoluta de sus miembros.
El cambio fue aprobado en el Senado por 66 votos a favor y dos en contra. Para recuperar la redacción original, el oficialismo deberá reunir también dos tercios de los votos en Diputados, una mayoría que representa uno de los principales desafíos de la negociación parlamentaria.
La Casa Rosada había evaluado inicialmente aceptar las modificaciones del Senado para facilitar la sanción de la ley. No obstante, el Gobierno modificó su postura después de revisar sus proyecciones de votos y ahora considera que puede intentar imponer nuevamente la versión aprobada por la Cámara baja.
El Ejecutivo busca establecer mayores garantías para la permanencia de las autoridades del Banco Central y reducir la posibilidad de que un futuro gobierno pueda removerlas con una mayoría legislativa menor. La reforma también apunta a establecer como objetivo central del organismo la preservación del valor de la moneda y a limitar los mecanismos de financiamiento del Tesoro mediante emisión monetaria.
Entre otros puntos, el proyecto propone eliminar los adelantos transitorios al Tesoro, restringir la compra directa de títulos públicos y modificar las reglas para distribuir las utilidades del Banco Central. También contempla cambios vinculados con la administración de las reservas internacionales.
El oficialismo pretende llevar la iniciativa al recinto durante noviembre, aunque todavía no hay una fecha confirmada. Para avanzar, deberá negociar con los bloques aliados y conseguir los respaldos necesarios para alcanzar la mayoría agravada. Si no reúne los dos tercios, tendrá que evaluar si acepta los cambios introducidos por el Senado.
La definición también está vinculada con el futuro de Santiago Bausili al frente del organismo. El Gobierno pretende avanzar con las modificaciones institucionales y luego completar el procedimiento para formalizar su designación. Por ahora, el resultado dependerá de las negociaciones que se desarrollen en las próximas semanas en el Congreso.











