La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, anunció que dejará su cargo el 7 de febrero de 2027, ocho meses antes de la fecha prevista para el final de su mandato. La funcionaria francesa comunicó su decisión al Consejo de Gobierno de la entidad y al presidente del Consejo Europeo, António Costa.
Lagarde asumió la conducción del organismo en noviembre de 2019 y su mandato debía extenderse hasta fines de octubre de 2027. Su salida anticipada abre el proceso para designar a su sucesor, que será nombrado por el Consejo Europeo, de acuerdo con el procedimiento establecido en los tratados de la Unión Europea.
La decisión se conoce después de varios meses de especulaciones sobre una posible salida anticipada. Entre las versiones que circularon se mencionó la posibilidad de que Lagarde asumiera un nuevo rol en el Foro Económico Mundial, con sede en Davos, aunque no se confirmó cuál será su próximo destino.
Durante su gestión, la titular del BCE atravesó distintos escenarios económicos complejos, entre ellos la pandemia de COVID-19, la crisis energética derivada de la guerra en Ucrania y el aumento de la inflación en la zona euro. Frente a ese escenario, la entidad implementó medidas extraordinarias y elevó las tasas de interés para contener las presiones inflacionarias.
La salida de Lagarde también acelera las negociaciones entre los países europeos para definir quién ocupará uno de los principales cargos económicos de la región. Entre los nombres mencionados como posibles candidatos aparecen el español Pablo Hernández de Cos, expresidente del Banco de España, y el neerlandés Klaas Knot, exdirector del banco central de Países Bajos.
El relevo será relevante para la política monetaria europea, ya que el BCE tiene entre sus principales responsabilidades mantener la estabilidad de precios y definir las tasas de interés de la zona euro. La elección quedará en manos de los líderes europeos, que deberán acordar el nombre de la próxima autoridad de la institución.











