La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, exigió al Banco de Inglaterra la devolución inmediata de las reservas de oro venezolanas que permanecen retenidas en Londres desde 2019. La funcionaria calificó la situación como una apropiación ilegítima de los recursos nacionales y ordenó iniciar nuevas gestiones diplomáticas y legales para recuperar los activos.
Se estima que la entidad británica mantiene bajo su custodia unas 31 toneladas de oro pertenecientes al Banco Central de Venezuela, valuadas en aproximadamente US$2.000 millones. El conflicto comenzó cuando el Reino Unido reconoció a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela, durante la crisis política que atravesó el país en 2019.
Rodríguez instruyó a la Cancillería y a la Procuraduría General a activar mecanismos de presión para conseguir la restitución de las reservas. También convocó a otras instituciones estatales a respaldar el reclamo y sostuvo que no existen razones legales ni políticas que justifiquen que los lingotes continúen bloqueados.
La recuperación del oro también forma parte de las negociaciones entre el Gobierno venezolano y sectores de la oposición. Durante una nueva ronda de diálogo, ambas partes acordaron conformar una delegación conjunta para gestionar la devolución de los activos ante las autoridades británicas.
Según lo establecido en ese acuerdo, los recursos recuperados se destinarán a asistir a las personas afectadas por los terremotos ocurridos el 24 de junio y a financiar la recuperación de los servicios públicos. La iniciativa busca darle un destino social a los fondos, en medio de las dificultades económicas que atraviesa el país.
El reclamo se produce en un contexto de acercamiento diplomático entre Venezuela y el Reino Unido, que en septiembre anunciaron que avanzaría en la designación de embajadores para sus respectivas representaciones. Sin embargo, la devolución de las reservas continúa pendiente y depende de las gestiones políticas y legales en curso.











